Saque mis manos de debajo de la tierra, me importó lo más mínimo lo sucias que estaban, abracé a mis piernas haciéndome bolita «era Josh» los ruidos de los metales chocando cesaron, al igual que los gritos de la chica «o tal vez, yo los silencie en mi cabeza» no quería molestarme en buscar rastros de algo...no lo iba a encontrar. El viento que impactaba con mi cuerpo como si este se interpusiera en su camino, y extrañamente lo sentía cálido «Jamás el viento en este bosque era cálido» por más que intentaba buscar razones lógicas en mi cabeza, estaba muy segura segura de que era Josh, mis lágrimas frías no dejaban de caer, y la presión en mi pecho se estaba desvaneciendo «la provocó él». Los pasos tras de mí, cada vez sonaban más cerca. —¡LUNA! ¿ESTA BIEN?— sentí el tacto frío de la chica

