De reojo pude ver el perfecto perfil de Timur, su cabello rojo igual al mío, su piel pálida y los grandes colmillos que sobresalían de su boca, la chica había logrado su cometido, porque varios de los lobos guardianes empezaron a gruñirles «no quiero una guerra aquí» tenían rodeados frente a mi, a las personas que quedaban de la manada, la chica aún seguía sin moverse, no mostraba ninguna expresión, pero podía distinguir muy bien la sangre en su melena castaña, y en su rostro, estaba mal herida al igual que los otros, le hice un gesto a los chicos para que se detuviera, escuché como el llanto de los niños se intensificaba «esa era su intención» provocarlos, y al parecer logró su cometido, los gruñidos cesaron, clave mi mirada en sus ojos negros, me transmitía fuerza, tal vez...dolor pero

