Lucrecia. Reviso toda mi ropa pensando en que seria apropiado de ponerme para ir a conocer a los suegros, no son sus papás pero lo criaron y fueron sus padres, así que siento que es lo mismo, hasta siento que nada es decente, nada es acorde, y eso me pone muy nerviosa. —Lu. —Ah, ya te cambiaste. —¿No sabes qué ponerte?. —No. —camino delante de las perchas viendo toda mi ropa. —¿Tienes no sé, fácil, mil prendas aca y unos doscientos pares de calzado de todos los tipos y no sabes qué ponerte?. —Nooo, no tengo nada que ponerme. —Vamos Lu, un pantalón y una remera. —¿Pero cuál pantalón y cuál remera? Voy a conocer a mis suegros, tengo que ir con algo adecuado. —Ponte lo que usas, no vayas con una imagen falsa, ponte lo que usas en cualquier ocasión y ya, —mira toda la ropa que tengo

