—Deja de atormentar a los perseguidores alienígenas. —Aguafiestas. —Hippie —contraataqué. —¡Y el fenómeno al rescate! Destiny dejó escapar un grito de victoria mientras quemaba los neumáticos y giraba en el estacionamiento del Centro de procesamiento de novias interestelares. Nosotras no éramos novias, exactamente. No estábamos aquí para ser puestas a prueba y emparejadas con un compañero alienígena. Nosotras éramos las alienígenas. O algo así. Yo era cien por ciento alienígena, según nuestra madre. Pero los dolores de cabeza de mis hermanas eran solo la mitad. Así que, no éramos novias. Pero tampoco íbamos a entrar en el lado militar. Yo sabía que el lugar procesaba guerreros y novias para la Flota de la Coalición, pero no quería explicarle las cosas a un soldado. Si bien hubo mujere

