"¡ Todo es culpa de Denise! Tiró el tazón y me resbalé ", gritó Tasha con la voz llena de rabia mientras arrojaba al suelo la cena que le había traído. Me senté a su lado, apretando las suyas con fuerza, quizá demasiado. Dos días antes, Tasha se había resbalado y perdimos al bebé. " Fue un día terrible. Un accidente ", intenté decir en voz baja y temblorosa. Quería encontrarle sentido a todo aquello, quizá incluso a mí. " No fue un accidente ", susurró, con los ojos desorbitados y enrojecidos por las noches de insomnio. " Lo hizo ella. Denise. Tú lo sabes, Samuel. Siempre ha sido extraña. La forma en que me miraba, a mi bebé ". —Basta . —Me puse de pie bruscamente y respiré entrecortadamente—. Denise jamás haría algo así. Jamás lo haría . "¿ Por qué te pones de su lado? ", gritó Tasha

