El aire es cálido, y el sonido de la respiración tranquila de Brandon y Patric me rodea, como si el mundo se hubiera vuelto más pequeño, más íntimo. Miro a Brandon primero. Su brazo todavía me rodea, su cuerpo relajado, con la seguridad y confianza que siempre proyecta, incluso cuando está dormido. Su piel morena brilla bajo la luz del sol, y no puedo evitar sonreír ante su desordenado cabello que siempre parece estar en constante estado de caos. Es impulsivo, un torbellino, pero en su abrazo, encuentro algo inesperado: estabilidad, aunque no de la manera tradicional. A mi otro lado, Patric se mueve levemente, despertando sin abrir los ojos, pero su mano sigue entrelazada con la mía. Es tan diferente, tan sereno y cerebral, y sin embargo, siento la misma intensidad de conexión. Sus dedos

