Hermes Días después por primera vez en 19 años volvía a pisar el suelo de las oficinas de la farmacéutica, en la recepción tuve que registrarme para que me dieran un gafete de visitante, mi padre ya sabía que pretendía venir de visita, así que dejo abierta esa orden de dejarme pasar. Hoy era precisamente cuando debía estar aquí, pedí de una vez agilizaran el registro de otra persona más, llevaba un acompañante que en breve aparecería. Ambos subimos al piso donde se llevaba a cabo la reunión, una junta de accionistas. Los presentes no tenían la menor idea de quién era yo, así que al verme no se hicieron esperar los murmullos, intentando indagar si alguien sabía lo que pasaba. Hardy vino hasta mí para tomar mi brazo y con fuerza me jalo para decirme algo en secreto —no es necesario q

