Hermes En ese vuelo de regreso, me sentí maquiavélico, no era que apenas estaba a punto de poner a rodar la pelota, no, eso ya sucedía desde hace meses. Era algo que debía realizar; Shirley apareció solo para darme la certeza de que había llegado el momento de ajustar cuentas con mi hermano. Mi tiempo en este lugar había llegado a su fin, un refugio que me dio grandes satisfacciones desde el primer momento que pise aquel hospital, lo que más memorable tengo presente es que gracias a mi elección pude conocer a la que ahora sé, es la mujer que planeo me acompañe en este viaje llamado vida. Al presentarme al día siguiente al hospital, pedí a mi asistente que organizará una reunión con los miembros del consejo, debía pasarle mi carta de renuncia. Me esperaba un montón de trabajo que reor

