Hermes Su cuerpo y el mío vibraban en la misma sintonía, no importo que hubiera pasado tiempo o el efecto que esto provoco al entregarnos, solo me aseguro de que esta vez haría lo que fuera para no separarme de ella. Al sonar la alarma me removí en la cama, extendí los brazos y tente la superficie a mi lado, estaba vacía, mis ojos se abrieron ante su ausencia, esperaba encontrarla a mi lado. Rodé hasta quedar en el lugar que anoche ocupo para dormir, la almohada conservaba el olor de su cabello y perfume, la abrace y aspire con más ganas esa fragancia. Me reí porque además de tener una erección matutina, los recuerdos que me evoco el olor me dejaron en una situación en la que me encantaría poder tenerla aquí. Me levanté y antes de llegar al baño vi la puerta que une las habitacione

