Al despertar me encuentro con el desayuno esperando, me incita a levantarme pero le digo que mejor es desayunar en la cama, para estar más cómodos. Accede, tal vez porque no quiere que me ponga mal o quizás porque también le gusten los desayunos en la cama. -¿Qué quieres hacer hoy?- toma una media luna y la muerde. -¿No tienes que trabajar?- sorbo un poco de café con leche. -No. Tomé unos días para estar a tu lado- vuelve a morder -¡Qué lindo detalle!- lo beso en la mejilla- no sé, la verdad que no sé qué es lo que me gusta hacer. -Por eso es importante que te reúnas con tu padre y tus amistades lo antes posible. Así puedes comenzar a recordar. -Lo sé, lo sé. Dame tiempo para hacerme a la idea de mi nuevo futuro. -Podemos ir de compras. A todas las mujeres les gusta eso. -O mejor p

