Ría ofreció su departamento para que se arreglaran los hombres; ella podía subir a casa de Moira y prepararse con su amiga. Así que allí estaban los dos, porque Dennis insistió en que iba a disfrazarse en casa de sus padres y buscarlos con la limusina. Por breves instantes, Aaron se sintió un poco como un adolescente yendo a un baile escolar, algo ansioso y a la expectativa. Al final él terminó siendo un pirata. Su hermana le envió el pantalón de cuero, botas, una camisa de lino abierta en el pecho, sombrero y parche incluidos. Tessa le advirtió que su hermano no iba a ser un ridículo pirata con un ave de peluche en el hombro; tuvo que admitirlo: alborotarse el cabello, ponerse el pendiente de plata a presión, las muñequeras de cuero y una espada en el cinto lo hizo verse muy bien. Conno

