POV LIAM Serena me recomendó que esperara a que Jenn olvidara nuestro encuentro para hablar con ella, pero la ansiedad me estaba matando, habíamos perdido siete meses como dos estúpidos, porque ambos éramos dos cobardes que no se animaron a expresar sus sentimientos. Pero al margen de descubrir que me amaba como yo a ella, estaba la cuestión de nuestro divorcio o mejor dicho de nuestro no divorcio. Desde que aterricé que me negaba a ir con Sam, porque cuando lo hiciera debía tomar la decisión de si firmar o no esos papeles, aunque mi deseo nunca fue hacerlo, y mucho menos ahora, el problema iba a ser explicarle a Jenn que todavía estábamos casados. —Liam hermano, que alegría tenerte nuevamente acá — saluda Sam muy alegre cuando me ve entrar en su despacho. Amaba a Sam como un hermano

