No puedo evitar mirarlo de pies a cabeza y deleitarme con lo hermoso que estaba, vestía un jean azul oscuro, un buzo Adidas con su famoso logo en el pecho, zapatilla Superstar blancas con detalles en azul de la misma marca y una cazadora negra. —¿Qué haces aquí? — ataco antes de que siquiera pueda entrar. —Te dije que teníamos que hablar — dice de manera soberbia mientras cierra la puerta. —Y yo te dije que no, así que vete por favor — sigo parada frente al ventanal de la terraza. Liam como si no me hubiera escuchado, cierra la puerta con llave y camina tranquilamente hacia la isla de la cocina, ahí deposita mi teléfono, imagino que Serena se lo dio, se saca la chaqueta apoyándola en una de las banquetas y mete la llave de mi casa en su bolsillo. —¿Ahora soy una prisionera en mi propi

