« ¡El orgullo construye muros, la humildad construye puentes! » La tensión en ambas bandas iba en aumento, pero ninguno tenía en mente que una tercera persona era quien estaba detrás de ellos. Andrés quien estaba al tanto de cada movimiento de su mejor amigo; ahora no solo debía de cuidar las espalda de Matías, sino de su nueva adquisición, aunque fuera caprichos de la vida Matías sin saberlo solo estaba devolviendo en partes la traición de su prometida hacia él. En aquel lujoso penhause sucedían de todo, desde discusiones hasta alianzas menos pensados. Pero a Matías no le duraba los guardaespaldas; cada tanto eran sometidos a constantes peligros. El ultimo guarda espaldas fue muerto protegiendo a su madre. Pero Andrés se había arreglado de conseguirle un guarda espalda para su mejor

