Prólogo
Sus días eran monótonos, su agenda era muy apretada. Pero la familia Scamander era la familia élite privilegiada de Nueva York. Acostumbrados a la buena vida, todos vivían en armonía en una prestigiada penhause.
Todos allí supieron convivir como vecinos y familia, en piso 2350 vivía el dueño del penhause con su esposa Adelaida Chevalier, James Scamander junto a sus hijos Amílcar Scamander quien a pesar de ser muy joven es el CEO más joven que pudo tener la empresa.
Damián Scamander es el hijo del medio del feliz matrimonio y Elsa Scamander quien tenía su propia vida sin preocupaciones.
Desde muy pequeños todos los hijos de las prestigiadas familias más poderosas estaban viviendo de la manera cómoda, con sus vidas ostentosas nada había que los preocupasen. Los esposos y socios de la una de las empresas más prestigiadas de tecnología, llenaban de satisfacción cada capricho de sus esposas y amantes que tenían viviendo en el mismo edificio más caro que puede haber en Nueva York.
Pero si eso no fuera poco, aquellos empresarios también tenían hijos ilegítimos, todos viviendo en el mismo edificio, listos para pelear por un pedazo de riquezas o un lugar en las empresas familiar.
Matías Scamander era uno de esos hijos nacidos fuera del matrimonio, y aunque él llevase el apellido del padre antes las miradas de los demás se lo consideraba un hijo ilegítimo. Matías debía crecer, madurar y salir adelante con el concepto que tenían de él y su madre. Sophia Salva tierra, era en su tiempo el amante del padre de Amílcar, ahora solo es la madre y dueña del apartamento número 2352. Con las acciones del 50% de las empresas tecnológicas. Ambas familias viven de manera tranquila y ostentosa en aquel penhause.
En cuantos las amistades siempre hay un dicho 《 ¡Dime con quién andas, y te diré quién eres!》 Aunque todos allí vivieran de maneras cómodas, únicamente cada m*****o de cada departamento saben lo que uno esconde en su corazón, pero ante los demás eran de otra manera. Tanto así que la codicia y el status de los padres afectaban de manera llamativa a los hijos, eran exigidos por los padres que sobresalieran en la universidad como en la vida personal fuera y dentro de su círculo.
En ese círculo no existía la palabra fracaso o pobrezas Para ellos era como un delito aquellas palabras. Y como toda familia elite no se mezclaban con la gente de clase baja, para ellos era algo imperdonable tener un vínculo con ellos.
Solo el poder, status y el prestigio es el que cuenta para ellos, los paparais prácticamente los acosaba día y noche a las familias. Tener noticias de ellos o estar en la plana principal era la necesidad de cada prensa. Tanto así que cuando van a salir por sus cuentas aquellos jóvenes debían disfrazarse para que no los reconocieran las prensas.
Pero tras la fama, y el enriquecimiento siempre hay un secreto oscuro, uno en donde únicamente los principales fundadores de la prestigiosa empresa y dueño del penhause conocían.
Un secreto que ellos guardaban como una joya, sin embargo, que a la vez es un tormento para ellos, en sus corazones lleva el calvario de saber que tras la fama había una muerte. Una familia, y una hija que tal vez, no obstante tal vez hayan podido seguir con sus vidas y salir adelante. Ninguno de ellos tenía el coraje de averiguar si aquella familia afectada por la muerte del accionista del 70% estaba viviendo una vida tranquila. Solo el corazón de cada uno de aquellos socios sabía de aquel enorme y tormentoso secreto. Un secreto que no puede ni debe salir a la luz.
En cambio, seguían con sus vidas como si nada hubiera ocurrido, todo recaería sobre los hombres de un joven prometedor y con un futuro aparentemente encaminado. Un joven que simple vista es un líder en las ventas globales de la familia Scamander. Pero que también tenía una doble vida donde nadie excepto sus padres lo sabían
Dedicatoria.
Gracias por tu apoyo incondicional Deyanira Blanco, siento orgullo saber que cuento con una persona como tú para crear estos libros.
《¡He pasado tanto tiempo en la oscuridad que había olvidado lo bonito que es la luz de la luna!》