~Kristy~
Se escuchó un gruñido y me di vuelta para encontrarme con un lobo de ojos verdes.
Estaba con Jasón en el sillón del gimnasio, deberíamos estar ejercitándonos, pero no teníamos ganas. Tampoco es que la televisión tenga algo demasiado llamativo, estábamos sin ningún problema, solo se escuchaba la pelea en la televisión. De pronto, gruñidos y los susurros no me dejaban escuchar. Mis ojos quedan fijos en la mirada verde y penetrante, me quede ensimismada viendo al lobo que se acercaba a mí y con cada paso que el hombre que estaba a su lado daba, el gruñía y el hombre llevaba en su cara miedo y preocupación mientras abrazaba a su compañera, creo yo que era.
Fue abrumador ver como se venían acercando personas de la manada al escuchar como Mike, sintiendo la amenaza, se había transformado en su lobo marrón, era grande pero no igualaba al lobo desconocido.
En ese mismo instante apareció Clarckson, el actual alpha de esta manada, el padre de Mike.
―Tranquilízate Damián, tranquilo… Mike cámbiate, ya no tienes diez años… ―grita con su voz de alpha y todo parece detenerse. Inmediatamente todos se arrodillan.
Nadie podía desobedecer al alpha. Nadie excepto Mike, quien gruñó. El gruñido era leve, casi que en contra de su voluntad, pero en el silencio parecía aumentar.
Yo miraba el piso y no podía ver que sucedía. Pero por los gruñidos me imaginaba la pelea que ocurría.
Pasaron los minutos y finalmente ese sentimiento opresivo termina. Y puedo levantar la mirada y observar que Mike finalmente estaba de vuelta en su forma humana.
Al estar detrás de él podía ver el trasero y oler la excitación de Jesica, me parecía que no era el mejor momento para estar pensando en eso.
―No quiero que se acerque a Kristy―respondió Mike.
El lobo gruño nuevamente, pero parecía un resoplido y no algo para tener miedo.