Nos persiguen

839 Words
Me acerqué a la mesa y tomé asiento, Guissel llegó y el señor Joseph ordenó que trajera mi desayuno. - Aquí tiene su desayuno señorita Alana. - Dijo sin más y se retiró. Devore mi desayuno, traté de llevar mis platos al lavabo a lo que Margaret lo impidió. -Señorita no se preocupe deje los platos ahí, los recojo yo. -No también puedo hacerlo de hecho no tengo mucho que hacer, así que porque no ayudar un poco. -Querida deberías descansar, necesitas dormir un poco más, no dudo que hoy vuelta se le ocurra salir a Matthew, lo hará por un par de días seguidos buscará la forma de que te canses de él y decidas dejar el trabajo.- manifestó Aileen a lo que Joseph afirmo con un movimiento de cabeza. -Eh también quiero que veas la villa que se encuentra en la ala norte si, esta amueblada a gusto de Shi Han, se que es la persona más cercana a ti y de hecho no podrás darte el tiempo de visitarlo y decidí que venga a vivir con nosotros.- quede atónita al escuchar eso, era la mejor noticia del mundo, o al menos para mi lo era, estaba gritando de emoción, obviamente solo para mi -Asi es querida- afirmo Aileen- queremos que te sientas a gusto con nosotros. -No se que decir, muchas gracias señor y señora Brown, iré enseguida. -En cuanto a la mudanza no te preocupes, ni en tratar de convencer a Han lo he visitado ayer de noche y lo he persuadido Me levanté de la mesa agradeci una vez más, y me dirigí a la Villa. Entre era una casa enorme, estos millonarios no conocen lo pequeño, tenía varias habitaciones y baño privado en cada una de ellas, Cerca había un kiosko me dirijo hacia el, y enseguida me llegan recuerdos del pasado, me pregunto porque me tuvo que pasar todo eso a mi, fue un solo golpe pero fue un golpe fuerte de cual nunca pensé recomponer me, se me escapan unas cuantas lágrimas traicioneras, mi vida depende mucho de este trabajo y no dejaré que me gane fácilmente el joven Matthew el tiene el capricho de un niño mimado que en todo lo concienten en cambio a mi me toco luchar una y otra vez para poder estar donde estoy. Decidí ir a dar un paseo en caballo para que mi mente no pensara mucho todo lo sucedido, necesita estar sola a lo que me negué que Carlos me acompañara, no conocía mucho el territorio pero podía regresar perfectamente mis habilidades me lo permiten. Me pare en la orilla de un precioso lago, a contemplar lo bello de la naturaleza, y a lo lejos noté una sombra negra ocultarse tras de un árbol, a la velocidad de un rayo monte mi caballo y me dirijo hasta ese lugar sin percatarme que hay tierra movediza, en la cual mi caballo queda atorado, no quite la mirada del lugar y vi con más claridad, y efectivamente eran dos personas vestidas de n***o rondando las tierras de los Brown, pensé en perseguirlos pero no podía dejar al caballo ahí, como pude lo saque del lugar y regresé a casa necesitaba hablar con Joseph y decirle lo ocurrido. Matthew me estaba esperando en la casa, debíamos salir en media hora hacia la oficina en la cual se iba a encontrar con unos socios, me dirigí al cuarto de baño y saqué toda la tierra que tenía sobre mi, me vestí con mi uniforme guardé mi arma y salí. -Que te ha pareció la Villa que le dio mi padre a tu maestro pregunto Matthew -Esta muy cómoda, es agradable, y muy grande para el gusto de Shi pero estará bien. - Me parece bien, vi que te llevas bien con Massio, es un caballo muy arisco no deja que cualquiera lo cabalge. - Ahora que lo mencionas, hoy fui a dar una vuelta en caballo y vi dos sombras negras a lo lejos, por un momento pensé que eran imaginaciones mías, decidí ir tras ellos pero el caballo se enterró una de sus patas en el lodo, seguí mirando hacia aquel lugar y vi como dos personas salieron corriendo de aquel lugar. -En que lugar se encontraba? -Me dirigí al ala oeste, por donde está el lago. Se que debía ir a investigar pero no podía dejar solo al caballo y no portaba mi arma. -Alana no quiero que vuelvas a ir sola hacia allá, ese lugar está desprotegido nadie hace guardia, pueden ser nuestros enemigos. -Nuestros?- repito de manera involuntaria - Si Alana nuestros, porque desde el momento que decidiste trabajar para mi, mis enemigos se volvieron tus enemi...- no termino de decir la palabra y acelero- Nos están persiguiendo. Se desvió y nos dirigimos a una calle poco transitada, saque mi arma y sentí unos disparos los cuales rebotaron gracias a que el carro es blindado, no podía competir contra ellos, mi arma es de corto alcance y la de ellos es un Ak47.
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