Marko Sus palabras seguían repitiéndose en mi mente como un bucle, nunca pensé que iba a escucharla alguna vez decir algo como aquello. Y no sabía si sentirme más asombrado u orgulloso. > La habían roto de tal forma, que a este punto estaba consciente que de la Francesca que había conocido ya no quedaba nada. Un parte de mi iba a añorar por siempre esa inocencia e ingenuidad con la que veía el mundo, pero ahora no iba a descansar hasta que todos paguen por lo que le habían hecho. Ella iba a resurgir de sus cenizas, más fuerte y poderosa que nunca y yo estaría ahí para ella, para verla y adorarla como la jodida diosa que era. Después de la noticia se encerró en el estudio nuevo que mando a prepararse, quería ir con ella, que me hable, que me diga cómo se sentía, pero entendía que de

