Francesca No podía dormir, no desde hace cuatro días. Esos mismos cuatro días que hace que Marko tiene secuestrada a Giulia, no pregunte, no quise saber que era lo que estaba haciendo con esa mujer, pero a juzgar por la forma en que llegaba sonriendo cada noche, asumía que estaba siendo una tortura para ella. Y era lo que esperaba, sé muy bien lo que le había pedido. Quería que la mate y que la haga sufrir todo lo que yo había sufrido. Siempre se iba por la tarde y volvía casi al anochecer, se duchaba y se metía a la cama conmigo. Cada noche me decía lo mismo. ―Cada día menos de ella, es uno más de alivio para ti, Malyshka. Quería creer que era así, lo deseaba incluso, pero en el fondo no se sentía de esa forma y no sabía por qué. Ella estaba por fin pagando todo lo que me había he

