DIMITRI
Desperté desconcertado, estaba mareado y aturdido, era como si alguien me hubiese golpeado la cabeza con un objeto pesado. Miré a mi alrededor y me percaté de que Eliane, se había ido otra vez, solté una maldición y me levanté de la cama de un brinco y fui a buscar a esa bruja maldita.
No la encontré por ningún lado, la busqué por toda la mansión y no estaba ni siquiera su olor, además los guardias que debían vigilar y proteger la manada y la mansión estaban inconscientes en el suelo.
No sólo había escapado de la mansión y me había dejado inconsciente, sino que también había dejado a mis Guerreros inconscientes para no ser descubierta y detenida en ese momento.
No había rastro alguno de su olor ni el más mínimo, ella se había encargado de limpiar todo indicio de haber estado en la mansión tanto dentro y fuera de ella.
Tomé mi teléfono e hice un par de llamadas que con suerte me dieron una idea clara de dónde carajos se había metido esa bruja escurridiza. Debía admitirlo... ella no sólo era muy inteligente y astuta sino también buena en el arte del escape.
Pero... una cosa era muy clara... ella era MÍA y nada ni nadie podía decir lo contrario ni siquiera la 'Diabólica' de Eliane Salvatore podía decir lo contrario y mucho menos oponerse.
Ya estaba harto de sus desplantes y juegos infantiles, ya era hora de que supiera quién era el que mandaba y que nadie podía jugar conmigo a su antojo. Ni siquiera ella.
(***)
ELIANE
Luego de haber huido de la mansión del 'roca con patas', me quité la pulsera y la quemé con mis poderes, no debía dejar rastros o pistas. Fui directamente a ver a mi amiga Gretel, con quien tenía una relación muy cercana con ella desde que éramos niñas y por supuesto que la conocí cuando estuvimos cautivas con los Cazadores Nazi. Pero claro que ese era otro asunto para después.
Lancé un largo suspiro mirando la linda vista que tenía por delante, los árboles, los pinos, el césped, la tierra, el río... a veces extrañaba todo eso y más cuando viajaba a las grandes ciudades en misiones de búsqueda y captura que en su mayoría eran de vampiros y claro que hombres lobo pero principalmente Híbridos de licántropo.
El punto era que... jamás me había detenido a observar todo aquello que alguna vez juré que protegería de otros que deseaban destruir lo que tanto trabajo les costó a la madre naturaleza y a nosotros los licántropos mantener a salvo durante décadas e incluso siglos de trabajo y esfuerzo.
Pero... después de tantos años mi juramento a la naturaleza se volvió nulo e insignificante cuando me volví una asesina siendo tan pequeñita. Después de unos minutos sentí una fuerte presencia detrás de mí y sonreí inmediatamente al saber de quién se trataba.
—Vaya... Eliane Salvatore en persona, que gran horno es para mí tener en persona a la 'Diabólica'.—Dijo la maldita de Gretel.
Gretel, tenía el pelo rojo intenso y rizado hasta la espalda, ojos color ámbar grandes con pestañas pelirrojas, cejas cafés muy oscuras y delineadas, sus facciones eran lindas y un tanto delicadas, era pálida pero sus mejillas estaban sonrosadas por el viento frío que hizo acto de presencia en ese momento. Era delgada con forma de reloj de arena proporcionado, su mirada era intensa y a la vez muy aterradora, media casi un metro 70. Su carácter era como el mío... fuerte y muy orgulloso, ella no permitía que nada ni nadie le dijera qué hacer.
Pobre de quién sea su Mate... que la diosa Luna le ayude.
Pero en fin... en pocas palabras Gretel, era más bien conocida como la 'Caperuza Asesina' por dos motivos.
El primero: Ella se usó así misma como carnada usando una capa roja con capucha para atraer a un licántropo al bosque para matarlo, ¿por qué? No había una razón sólo debía hacerlo, lo único que se sabía era que a ese licántropo le atraían las mujeres con capa roja. Ya sé... un fetiche muy raro y escalofriante. En fin.
Y la última: Después de que mató al licántropo, le cortó la cabeza a este y la llevó en una canasta que llevaba consigo y se la dio como regalo a una anciana enferma que vivía al final del bosque esperando la visita de su nieta que curiosamente se parecía mucho a Gretel y no es broma.
¿Escalofriante? Si... completamente de acuerdo.
Luego de ello no se supo qué le había sucedido a la anciana, pero había teorías inconclusas y hasta absurdas, desde asesinar a la anciana y cortar su cabeza para después llevarla como recuerdo de su paseo por el bosque e incluso hasta haber hechizado al licántropo que había asesinado para que matara a la anciana y cortara su cabeza. Y después matar al licántropo para no dejar testigos.
Lo que sea qué pasó jamás se supo la verdad y siendo honesta yo tampoco la sé, pero lo más sano y conveniente es no saberlo por ninguna circunstancia.
En fin...
Ella vestía un pantalón n***o ajustado, una blusa blanca sin mangas y encima llevaba una chaqueta negra de cuero a la altura de la cintura de la chaqueta y botas negras estilo militar.
—Un gusto verte de nuevo 'Caperuza Asesina'.—Gruñó en respuesta ante el apodo, ella odiaba ese sobrenombre por razones que no debo mencionar.
—¿Qué necesitas Eliane?—Le entregué la carpeta castaña que llevaba en mi mochila, al recibirla la abrió y al leer el contenido supo inmediatamente por qué le había pedido que me ayudara a reunirnos lejos de las manadas vecinas, donde nadie pudiera oírnos.
—Lo que faltaba...—Murmuró evidentemente molesta.
Dejó de leer la carpeta y la cerró de golpe cruzándose de brazos, era bastante evidente darse cuenta de que Gretel, estaba muy pero muy molesta.
—Bien... lo haré, pero ten en cuenta que ese infeliz es capaz de lo que sea por tenernos a Dakota, a ti y a mí, pero a principalmente a ti.
—Lo sé, entiendo perfectamente que esto te molesta e incluso te incomoda pero... se le prometimos a Claire. ¿Recuerdas?—Asintió en respuesta y pude notar en su mirada un sentimiento de nostalgia y a la vez culpa.
Claire, era... una amiga a la que queríamos mucho de niños, ella era nuestra confidente y mejor amiga, pero... por desgracia ella murió por culpa de los Cazadores Nazi en una misión suicida para cualquiera que tuviera algo de sentido común pero para otros era la gloria, el reconocimiento y admiración de otros a costa de la vida de otros.
Y así fue en el caso de Claire, quien se sacrificó por nosotros para que fuéramos quienes acabaran con la Asociación De Cazadores Nazi, de una vez por todas pero había que ser metódicos y también cautelosos, no podíamos ponernos la soga al cuello para después fracasar y en mejor de los casos salir medio vivos.
Por ende es que he viajado a cada país de Europa para recolectar información y pasarla a gente de mi total confianza que no me fuera a traicionar y exponer los planes por los cuales hemos trabajado mis amigos y yo.
Pero gracias al 'roca con patas' es que he tenido que tomar medidas más drásticas y desviarlo a otro sitio donde no fuera a encontrarme, fue complicado pero valió la pena porque él no sabía exactamente dónde estaba y eso era lo mejor.
Entonces pocos minutos después de estar conversando con Gretel, noté que ella estaba un poco rara y su expresión se tornó seria, me miró y después asintió con la cabeza dándome a entender que me habían encontrado y que pronto vendrían por mí.
—Me voy, no quiero meterte en problemas.— Dije. Ella asintió y me fui usando un hechizo de teletransportación.