CLAVAR EL HACHA

3779 Words
CLAVAR EL HACHA Los fines de semana eran los mejores, todos los cadetes se iban de permiso salían el viernes en la tarde y regresaban el domingo a las 18 horas. En la academia quedaban solo los que estaba de guardia, que eran un total de 5 o 6 cadetes más 1 alférez de guardia, así que en cierta forma todos nos sentíamos más libres, recuerdo claramente que era un sábado, ya faltaba poco para las visitas de nuestros padres y solo faltaba medio mes para ello, así que ese día nos dieron permiso se escribir una carta a nuestros padres teníamos que colocar el número de teléfono en ella para que los oficiales la pudieran enviar, yo me encargue de hacerles saber a mis padres que me gustaría que me trajeran comida a mi primera visita y escribí en la carta todas mis comidas favoritas, desde pollo frito hasta arepas rellenas de jamón y queso amarillo. Todo lo que dentro de la academia no me daban, en la misma carta les hice saber que los amaba mucho y que tenía muchas ganas de volver a verlos. Quise intentar poder ir al baño, tenía días sin poder hacer del dos con tranquilidad, la última vez que lo había intentando me había quedado dormido sentado en la poceta el cadete que me encontró me arrastró durante una semana entera alegando que tenía un botón en las piernas que si se apretaba me dormía y que por eso no podía sentarme y así fue, no toque una silla durante una semana entera, perdí la cuenta de todas las horas que pague planton y de todas las flexiones de pecho que hice. Ese día logré verme en el espejo del baño, estaba mucho más flaco, siempre calvo ya que por ser aspirante no podía tener cabello, en mis ojos se notaba todo el sueño que había aguantado el ser n***o no era suficiente ya que las ojeras se hacían notar, me dispuse a hacer del dos y mientras lo hacía saque de mi bolsillo una foto que tenía con mi familia y que tenía escrita en la parte de atrás un versículo bíblico que mi papá se había encargado de escribir – todo lo puedo en Cristo que me fortalece – la cita se había borrar por el sudor pero aún la recordaba – Filipenses 4-13 – En ese momento me abordo una gran nostalgia, quería estar en casa y poder dormir con tranquilidad o qué mi mamá me hiciera un desayuno muy sabroso o escuchar las tonterías que mi hermano decía y que habían reír a todos en la casa o escuchar a mi abuelo invitarme al banco a cobrar la pensión o a mi abuela invitarme a la iglesia, extrañaba todo aquello. Pero no podía ceder a la presión, así que seque mis lágrimas y respire profundo y me dije a mi mismo – tranquilo, todo va a estar bien – al salir del baño note que todos estaba alineados, rápidamente me coloque al lado de uno de mis compañeros rogando que no me hubieran visto salir de último pero fue en vano y fue cuando el alférez que nos estaba comandando dijo en voz alta. - EPA ASPIRANTE ¡USTED ALLA! NO SE ESCONDA COMPADRE O PIENSAS QUE NO TE VI? AHHH? No sabía si responder o no, pero aún así me atreví. - NO ME ESTOY ESCONDIENDO MI ALFEREZ - ¿COMO ES LA VAINA? – dijo muy molesto – MIRA NUEVO VEN ACA Y CORRE EN LA v***a ESA Corrí tan rápido como pude, mis piernas ya no daban para más pero aún así corrí muy rápido una vez frente a el me fijé en el apellido “Palacios” – No puede ser – pensé, aquel alférez me estuvo buscando durante mucho tiempo pero nunca conseguía dar conmigo. Pero ese día no había corrido con la suerte de no coincidir. - PERO MIRA ESTA MIERDA – dijo con alegría – CONTINUAR LOS ASPIRANTES… USTED ASPIRANTE VENGA CONMIGO – me llevo a un cuarto que le llamaban el Olimpo ya que en ese cuarto dormía todo el curso más antiguo. Pero así como tenía el nombre del lugar donde vivían los dioses, también tenía mala fama, ya que todo aquel subalterno que entraba a ese cuarto se iba de baja una vez que salía yo no podía darle el gusto, me pare frente a la puerta como esperando a que me diera permiso para entrar – PASE NUEVO PASE BIENVENIDO A TU MEJOR INSTRUCCIÓN – dijo – clávate de cabeza en la v***a esa – procedí a hacerlo, era una posición muy difícil de mantener, consistía en apoyar todo tu peso sobre tu cabeza mientras mantenidas las manos detrás de la espalda mientras que con las piernas mantenías el equilibrio pero eso no basto – saque petróleo – consistía en mantener la misma posición pero simular el sube y baja de los martillos petroleros, toda mi cervical comenzó a doler al igual que mi cabeza de repente vi como se subía a una de las literas y saltaba sobre mi oreja, sentí toda la bota roso con mi cara el dolor se volvió mucho más intenso yo no entendía que le había echo yo a él, desde ese momento todo se intensificó, en las noches me mandaba a llamar con el segundo año para dejarme pagando planton o simplemente a hacer mierdera. Sabía que no podía pasarle la novedad ya que corría con el riesgo de pasar por lo mismo que mi compañero que intento que un cadete de segundo año lo dejara tranquilo, así que solamente aguante todo lo que pude. Yo no sabía que le había echo, siempre le cumplía las órdenes por muy inmorales que fuesen y aún así no deja de maltratarme, siempre se imaginaba alguna forma nueva de humillarme o pegarme, hasta que un día no lo aguante más ¿Qué pasaba por su mente? ¿Acaso estaba enamorado de mi? O ¿Será que le recordaba a alguien? No lo sé, pero ese día ya no me importaba - Nuevo tiendase en la v***a esa – me dijo él - No mi alférez – respondí con furia - ¿COMO ES LA VAINA? QUE LE PASA COMPADRE ¿O ACASO QUIERES CLAVAR EL HACHA CONMIGO? - Lo siento mi alférez, pero no me voy a tender. - MALDITA SEA, MALDITO NUEVO… CURSO PASAME EL PALO AHÍ Yo ya no sabía cómo responder a aquello, pero en una mirada fija llena de mucha rabia le dije: - Mi alférez, si usted me toca yo no respondo. Su mirada era algo que no se puede comparar, pero al parecer lo que le dije fue suficiente para hacer que se arrepintiera de lo que le dije. Se puso rojo de la ira, casi parecía que le saldría humo por los oídos, pero no me importaba yo estaba dispuesto a lo que sea en aquel momento. Sin embargo eso no fue suficiente para librarme de sus compañeros que no me tocaron pero me arrastraron durante dos semanas enteras, era tan la rabia de ver cómo no cumplí la orden de ese alférez que sancionaban a todos los demás cadetes superiores para que ellos me sancionarán a mi, al final de cuentas creo que sí clave el hacha con lo que le dije. LAS VISITAS Y EL JURAMENTO Poco a poco pasaron los días, llenos de amarguras y alegrías. Si sé que suena loco pero si habían momentos dónde a pesar de todo uno podía reírse por ejemplo hubo una vez que a las habitaciones de la academia entro una guacamaya, mi compañero Medina la encontró dando vueltas dentro del cuarto buscando como salir, el pensó que podía guardarla y dársela como regalo a su mamá y así lo hizo pero no pudo mantenerla callada ya que en la noche de haberla encerrado mientras todos dormían el pobre animal comenzó a gritar despertando aún hasta los oficiales, todos pagamos plantón por aquello pero era muy cómico haber escuchado aquel animal y escuchar a una alférez decir que el dormitorio tenía un demonio que lo perseguía. Al fin faltaban solo unos días para poder recibir la visitas y juramentarnos como cadetes de 1 año, los oficiales nos advertían de que debíamos tener una buena conducta, de que debíamos mejorar en el orden cerrado y aprender a mantener todo limpio, ya habían pasado casi 3 meses y estábamos a poco de salir de aquel encierro. Gracias a Dios ya había dejado de hacer mierdera, en las noches en vez de pagar plantón buscaba la manera de estudiar y pasar mis materias para no tener novedad, aprendí a escaparme de tal manera que deje de pagar plantón y de hacer mierdera a eso le llamábamos ratear, aprendí a hacerlo y a ganarme el aprecio de uno que otro superior que me salvaba de los momentos malos. Me decidí a hacer mi nombre como cadete. Dejé de llorar, ya para ese momento solo sentía la necesidad de ser mejor cadete, me gustaba mantener mis uniformes limpios, para ello aprendí a comer tan rápido que terminada primero que todos los demás, mantenía mis botas siempre limpias y brillantes, en académico quizás no fui el mejor pero en todo ese tiempo me concentre en acumular los puntos necesarios para avanzar de año. En el orden cerrado aprendí a hacer mis movimientos con energía y sobrades en lo que se refería a deporte no me gustaba en lo absoluto, odiaba hacer deporte pero era por el simple echo de que no me gustaba hacer deporte con mis superiores, los aborrecía aunque no quería hacerlo, los a aborrecía. Pero aún así eso no me detuvo, aprendí a sobrevivir dentro de aquel pequeño infierno poco a poco me hice más amigo de todos mis compañeros aún me costaba socializar pero eso no fue impedimento para tratar con la mayoría de ellos. Hasta que al fin faltaban solo dos días para ver a mi familia, que felicidad sentía y no solo yo sino todos los demás. Esos días el director había ordenado realizar una serie de actos el día del recibimiento, que le demostrarán a nuestros padres como habíamos cambiado en esos casi 3 meses de aspirantes así que todos nos dispusimos a efectuar cada movimiento de la mejor manera posible. Nos habían divido entres grupos dos de orden cerrado y un grupo que estaría en el medio realizando movimientos de educación física. Para ese día debíamos usar camisas de colores el primer grupo usaría una almilla amarilla, el segundo grupo una almilla azul y el tercer grupo una almilla roja, de esa manera presentaríamos el color de nuestra bandera, después de todo seríamos cadetes. Al fin llegó el día de las visitas, nos despertaron muy de mañana y nos vieron uniformar como se había ordenado, solo 3 alférez estarían con nosotros en el acto de recibimiento, todos estaban muy contentos, el ver a nuestros familiares más queridos después de tanto tiempo era algo que no tenía precio, así que todos nos esforzamos, a ellos los pasaron a una parte baja del patio donde no podían vernos el director que estaba en ese momento dando algunas palabras les metió todo aquel cuento de que nos verían diferentes muy bajos de paso y quizás algo cansados pero que era parte normal del proceso. Cuando al fin dio la orden salimos en perfecta formación de trote cantando - Y 1 Y 1 Y 1… 2…3… 3…3…3…2…1… YO SOY UN CADETE DE LA ACADEMIA MILITAR – todos repetimos con una gran fuerza que retumbó en todo aquel patio – MI MENTE Y MI CUERPO TENGO QUE FORMAR – no fue la mejor canción pero igual repetíamos con gran fuerza – MI PLAN ES VENCER Y MI META ES TRIUNFAR… SER UN FUTURO EXCELENTE OFICIAL – no recuerdo haber gritado tanto en mi vida la verdad es que fue la mejor sencillo de todas. Entramos en el patio siempre llevando el paso y nos formamos como habíamos practicado hicimos todo los movimientos a una misma voz y sin fallas. Pero dentro de mi solo quería ver a mis padres así que me dispuse a buscarlos con la mirada, al principio no los veía pero finalmente al frente de mi estaban ellos, mi mamá llorando de alegría al verme y mi papá tenía una cara de orgullo que nunca espere ver. Estaban felices de verme también, terminamos todo aquel teatro y nos volvieron a sacar del patio, nos llevaron a cambiar y nos volvieron a llevar, íbamos saltando paracaídas pero no importaba iba a ver a mis padres. Al fin pude ver a mis padres, a fin estaba con ellos, los extrañaba mucho los abrace y bese hasta llorar. Tenía todo el día para verlos y hablar con ellos, mi mamá al verme se fue en llanto, decía que estaba muy delgado y me preguntaba que como era la comida, mi abuela y mi abuelo se enojaron al ver en las condiciones en que estaba y me preguntaron que si aún quería seguir ahí, yo respondía que si. Después de todo, les conté como era la academia aunque nunca les dije el como me trataban, les conté como era la comida pero no les conté como la comía o las muchas veces que me la llevé dentro de la camisa, les conté como era la rutina aunque nunca les dije que hubieron muchas veces en que no bañé o en que tenía que aguantar las ganas de hacer del dos o de la vez que me dio diarrea y terminé en emergencias, omití muchas cosas para no preocuparlos. Así fueron pasando las semanas mucho más rápido, con sus visitas cada fin de semana todo cambio, todo mejoro en cierta forma, ya que mis padres fueron el empujó que necesite para seguir a adelante asta que un día no todos pudieron venir y solo mi mamá estuvo conmigo pero también hice que dejara de venir porque ese fin de semana cuando iba de regreso a casa la robaron y todo lo que tenía con ella lo perdió. Sin embargo un día como cualquiera ya estábamos en las prácticas de juramento, poco a poco se acerca aquel día, el día que al fin dejaríamos de ser aspirantes, no habían dejado crecer un poco más el cabello además de eso la superioridad aprobó que podíamos usar tablets para estudiar dentro de la academia. Nos dotaron a cada uno de nosotros, pero no tardaron en ser motivo de sanciones para algunos dado que en momentos de revista encontraron a algunos con pornografía a otros con juegos y a otros con me sajes entre cadetes. En mi caso me encontraron con todos los libros de juego de tronos en formato PDF pero no fue motivo de sanción fue la primera vez que me salve de pagar plantón, ya eran los últimos días antes de juramentos y lo menos que quería era pagar por tonterías. Al fin llegó el día en que pararon académico y comenzamos a enfocarnos en las prácticas para el día del gran acto de la juramentación. Pero cuando creíamos que sería un acto un poco distinto fue como llevar todo lo que hacíamos en el submundo del cadete al patio, esa vez conocimos al general rector de la universidad militar, era como escuchar a los alférez en la academia pero a diferencia de allá donde solo los aspirantes corrían, aquí corría todo el mundo incluso los oficiales – YO IMAGINO QUE EL JOVEN QUE VIENE CAMINANDO ALLA ES UN GENERAL COMPAÑERO MIO NOJODA – era solo una de las cosas que se podían escuchar. El primer día fue horrible, el rector nos puso a dar vueltas al patio durante dos horas completas o nos ponía a darles vueltas al indio que estaba al final del patio de las academias, todo porque o había un cadete que al pasar frente a la tarima presidencial no giraba la vista enérgicamente te o porque había alguno que no llevaba el mismo paso todo el resto, al final de aquel día se dirigió a todos directores con unas palabras que me hacían saber que tendríamos una larga noche. - SEÑORES DIRECTORES, VAMOS A VER SI PONEN A ESOS CADETES A HACER ORDEN CERRADO NINGUNO DE LOS MOVIMIENTOS SIRVIERON EN LA v***a ESA. NOJODA COMPADRE, UNA FALTA DE COMPROMISO ES LO QUE CREO QUE HAY EN ESA MIERDA. No me equivoqué al creer que esa noche no dormiríamos, ya que pasamos toda la noche haciendo orden cerrado. Así pasaron los días, así fueron pasando las horas, ni los fines de semana descansamos, todos los días durante esas dos semana fue práctica tras práctica tras práctica, todos los días dábamos vuelta al patio y hasta mucho más. En ese lugar nos reunimos todos los aspirantes a cadetes de todas las academias militares que componían la universidad militar, componíamos un total de 3.000 aspirantes a cadetes, todos los días los oficiales y alférez de nuestra academia nos hacían bañarnos y perfumarnos, nos hacían planchar nuestro uniforme y de pulir nuestras botas, nos pasan revista de cortes de cabello y de que no lleváramos barba dado que el general rector había felicitado a nuestro general director por la buena presencia y por la buena marcialidad de nosotros. Eso fue como un permiso dado que después de eso dieron la orden de que debíamos dormir en las noches, lo cual los alférez y cadetes de 2 y 3 año no tomaron con mucho agrado pero aún cumplieron la orden. Durante esas dos semana pudimos dormir tranquilamente en nuestras camas menos el último día antes del acto, esa noche no pudimos dormir, pasamos la noche arreglando el uniforme de gala, era de un color azul oscuro, combinado con franjas amarillas a los lados del pantalón, sobre mis hombros se alzaban aquellas caponas que anhelaba con tanto desespero, en ellas se dibujaba una franja amarilla que significaba al fin ser un cadete de primer año. Esa noche sin querer no supe cómo colocarme los escudos de mi academia a la derecha he izquierda de mi cuello y un alférez noto aquel error a pesar de que me enseñó el como hacerlo no escape del plantón el cual fue toda la noche hasta ese día en la mañana, esa noche aprendí que un bombaches puede estirarse lo suficiente para entrar en la cabeza y que es capaz de desmayar a quien sea, nunca sentí algo igual, sentía como las venas que llegaban a mi cráneo palpitaban de la presión, gracias a Dios todo mi uniforme están sin novedad alguna. Al fin había llegado el día del acto, para ese día ya yo no tenía nada de ropa en la academia, ya que días anteriores nos hicieron darle todo a nuestros familiares dado que nos iríamos a nuestras casas desde el patio. Yo estaba ansioso, quería llegar al patio lo más rápido posible, no importaba nada más, hicimos mierdera en la mañana como siempre pero no me importo, cómo pude me arregle el uniforme nuevamente y salí como si nada hubiera pasado a la formación de salida, la felicidad que sentía al irme no tenía comparación, al fin me iba de aquel infierno, al fin dejaría de ser el esclavo de los cadetes, al fin podría dormir tranquilo, al fin estaría en casa, cuando llegamos al patio de la universidad nos dimos cuenta que éramos los primeros cadetes en llegar, nos hicieron pasar aún casino dónde nos pudimos sentar durante casi todo el día dado que el acto comenzaba al medio día aquel día no podía ponerse mejor, no solo nos fuimos de la academia muy temprano sino que también pasamos toda la mañana sentados y lo mejor de todo es en pocas horas nos íbamos a juramentar para irnos a nuestras casas. Así pasamos la mañana recuerdo que me quedé dormido sobre la mesa en dónde me entraba, cuando al fin se hicieron las 12 del día, nos hicieron pasar a formación afuera en el patio, está vez ya estaban todos los demás aspirantes de las demás academias y una pequeña formación de algunos alférez que serían los que iniciarían el acto. Yo solo me comentes en aquel momento del juramento y como en un abrir y cerrar de ojos ya estaba sosteniendo mi daga y estaba a punto de pronunciar mi juramento ese que me acreditaba como cadete de 1 año oficialmente. - CADETES QUE ME OIS – Pronunció el Ministro de Defensa el General en Jefe Vladimir Padrino López – ¿JURAN USTEDES, DELANTE DE DIOS, DELANTE DE LA BANDERA POR SUS PADRES Y POR TODA ESTA PATRIA QUE HOY LOS MIRA, NO DAR DESCANSO A SUS BRAZOS NI REPOSO A SUS ALMAS HASTA CONSTRUIR LA PATRIA TOTALMENTE LIBRE HE INDEPENDIENTE? – Concluyó - SIIIII LOO JUROOOO – todos pronunciamos al unisonó – JURO DELANTE DE DIOS, JURO DELANTE DE LA BANDERA, JURO POR MIS PADRES QUE NO DARE DESCANSO A MIS BRAZOS NI REPOSO A MI ALMA, HASTA CONTRUIR LA PATRIA TOTALMENTE LIBRE, TOTALMENTE INDEPENDIENTE. - Si así lo hicieren merecerán la gloria de los pueblos ¡Y SI NO QUE OS DE MANDEN! Todos al mismo tiempo guardamos la daga que teníamos a nuestra mano izquierda, el patio se llenó de un sonido único, sonido que fue seguido de un toque de las trompetas que afirmaban aquel juramento. Y así como antes en un abrir y cerrar de ojos el acto había terminado. No sin antes escucharlas palabras que tanto esperábamos “PERMISO” - Este acto tan significativo no puede terminar aún – dijo el Ministro – no sin antes darle a estos cadetes de primer año – se escuchaba tan bien que al fin nos llamarán cadetes y lo aspirantes – su merecido permiso – AL FIN LO DIJO pensé – Cuando yo era un nuevo, me dieron solo 3 días de permiso pero los tiempos cambian. Como regalo les daré 5 días de permiso - ¡PERO QUE LE PASA! Dije dentro de mi o sea 5 días? En serio? No nos agrado mucho la idea pero bueno ya no podíamos hacer nada, era el ministro. Al fin termino el acto y como en un abrir y cerrar de ojos estaba buscando a mi familia entre toda aquella multitud, no los veía. Dure como 10 minutos antes de poder encontrarlos y me sorprendió que solo estaba mi papá y mi hermano no dure mucho tiempo al preguntar por mi papá y mi hermano más pequeño la respuesta me sorprendió. - Hijo – me respondió mi papá – no quise decirte nada pero hay muchas cosas que debo contarte…
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