—No papá Genaro, por favor no me dejes aquí sola — dijo Martina entre lágrimas al entender que esa era una despedida para la cual no estaba preparada, ni siquiera cuando la gente del pueblo la apedreó sintió tanto miedo como en ese momento. —¿Les puedo ayudar en algo? — preguntó el médico que no entendía lo que estaba pasando, pero hablaba español y pudo darse cuenta de que esas personas estaban viviendo un drama muy difícil de afrontar. —Por favor doctor — dijo Genaro al ver que quizá ese médico podría ayudarles a escapar del hombre que los esperaba a fuera — ¿Hay alguna forma de salir de aquí sin que nos vea ese hombre que nos espera afuera? Está armado y es muy peligroso, necesito que mi hija salga de este lugar y se ponga a salvo yo…no importo. El médico no entendía por qué se refer

