—¡Juancho, llévame al hospital donde atendieron a Rodrigo! — le ordenó al caporal apenas subió a la camioneta. Serena odiaba dejar a Rodrigo y a Martina solos, sin embargo; era fundamental para sus planes que se sintieran confiados y seguros de que ella no sería un obstáculo en su matrimonio. Lo único que podía echar a perder sus planes era que Rodrigo tuviera algún padecimiento que pudiera afectar su vida porque muerto, no le servía de nada. Entró en el hospital y preguntó a la recepcionista por el médico que atendió a Rodrigo, la asistente le dijo que el médico no atendía sin cita previa, pero se las ingenió para convencerla de que la dejara pasar solo un minuto. Haciéndose pasar por la esposa preocupada del paciente, consiguió que el médico le explicara lo que estaba sucediendo en el

