De camino al hotel, Sofía no paraba de lanzarle miradas de desaprobación al testarudo ojiverde, quien se había negado a prometerle que no estrangularía a Dallas. Si bien, Sofía tenía razón en evitar más caos, pero por otro lado, Daniel no podía permitir que nadie le viera la cara de idiota. Él era un detective respetado y con una muy buena reputación a pesar de ser el detective más joven de la ciudad. De ninguna manera podía dejarse opacar o ensuciar por esa clase de escoria vestida de oveja. Apenas inicia el día y ya estaban teniendo diferencias entre ellos sin necesidad de que Dallas estuviera presente, y pensar que Daniel aún no le comentaba a Sofía sobre el plan de Waters. Eso le generaba ansiedad al castaño, el como pudiera reaccionar o responder Sofía, pero sea como sea, le dio su

