¿Eso era un premio? No pude ser descuidada y doblé mi ropa para dejarla acomodada justo debajo de las prendas acomodadas en ganchos de madera. Mientras lo hacia descubrí una caja de madera escondida detrás de unos abrigos doblados. No parecía tener candado y aprovechando mi curiosidad husmee en ella con la poca iluminación que tenía. Había un arma dorada dentro, sin balas y cuatro fajos de dinero. Dejé la caja sobre la madera para poder ver mejor el arma, pero mi descuido me llevó a dejarlo en la orilla y cayó precipitadamente al suelo. —Mierda. Eso iba a despertarlo. Confié en que no pasaría y me apresuré a recoger el dinero, pero pronto me di cuenta de que no era lo único que escondía dentro. Noté el suelo lleno de fotografías y al recogerlas me quedé helada al ver el reflejo de una m

