CAPITULO 23| GIANNI SALERNO.-3

1102 Words

Es un capricho, me dije. Toda mujer que desee, la había tenido y ninguna de ellas ejerció una negativa como Neylan Gurkan. Cuando vi su cuerpo espléndidamente desnudo, mis instintos despertaron y yo sabía que pude haberla tomado allí y revivir viejos recuerdos del pasado. Su negativa y sus juegos provocadores eran confusos, pero lograron lo que buscaba intranquilizarme, enloquecerme y, sobre todo, hacerse desear. Con toda la profesionalidad del mundo, su vestido volvió a su lugar y yo decidí abrir la puerta. Era un capricho que debía ser saciado y borrado, definitivamente. —Espero que esté lista para viajar. —Un punto se ha abierto, pero si lo hace con cuidado no veo inconvenientes—respondió el medico en cuanto escuchó mi voz al cerrar la puerta detrás de él—. Las heridas se ven bien

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD