CAPITULO 140| TODA NUESTRA-4

743 Words

Cualquier hombre podría lanzar una oración así, pero pocos podrían darle la credibilidad, y aunque mi orgullo se negara a concederle todo el mérito, no era una estúpida. No mentía. Mi cuerpo aún dolía después de haber impactado contra el suelo y de escuchar cómo el agua se inundaba de balas, balas que él eligió que no me golpearan aunque terminaran dentro de él. El viento silbó. —Ningún miedo es eterno, Dolcezza, así como ninguna herida permanece abierta para siempre. Cuando has conocido la verdadera soledad, no temes a los susurros que pueda ofrecer el mar —articuló en voz baja—, de hecho, aprendes a escucharlos con consuelo. No le tengo miedo al mar porque ya me lanzaron a él una vez. No temo al silencio porque quienes amaba dejaron de permitirme escuchar su voz. No temo a la soledad p

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD