Una joya de oro con las iniciales LS bien labradas. —Uno siempre se aferra a lo que le puede proteger—pronuncié mientras levantaba el dije y le observaba con cierto desdén—, sin embargo, siempre es importante mantener en cuenta que hay cosas que no duran para siempre y la protección es una de ellas. Aun así, creo que la lealtad es digna de reconocerse. Morirás protegiendo tu juramento. Mi mano soltó la joya y la depositó sobre su cuerpo adolorido. Comenzó a toser. A Tony se le había pasado la mano, pero tuvo para él la misma rabia que un Salerno tendría para con los nuestros y eso hablaba mucho. No podía tener piedad, con quienes no la tendrían conmigo. Los niños Minervi perdieron a sus padres, no había tregua en la guerra. Me incorporé y observé a la mujer que lo observaba con dolor y

