ROCCA IMPERIALE Allah no podía fallarme y yo no podía tener tanta mala suerte. Cerré mis ojos recordando con lujo de detalle las fechas. Todo estaba bien. Aun faltaban cinco días para la llegada del periodo y si todo salía bien no tendría que preocuparme porque vendría sin causar problemas. Ese infeliz habia optado por tomar las decisiones nuevamente por si mismo, pero yo no pensaba permitir que jugara por mi. No sabía si usaría pastillas o la inyección, pero algo debía existir para evitar un bebé. No quería uno en este momento, aunque la idea podía resultar de lo más emocionante. Un hijo de ojos azules, eso soñé en el pasado, pero ya no era mi aspiración del futuro. Terminé de subir el ultimo peldaño de la escalera. Durante el resto de la noche solo pude pensar en Gianni y en su manera

