Detuve mi andar mientras analizaba el rostro extasiado de los hombres. Había mesas esparcidas por todo el salón, música que no dejaba de sonar y hacia crepitar los cristales y, sobre todo, murmullos, murmullos extasiados de hombres a los que si algo les sobraba era el dinero. No veía a ninguno como gente que alguna vez no tuvo nada. Parecían venir de tenerlo todo, de hecho. —¿Y que pasó? —La Calabria tenía ciertas debilidades. Tenía guerras con la Famiglia, guerras que casi les extinguieron, poco capital, negocios desorganizados y mucha ola de violencia en sus filas. Además, la policía los usaba para engañar a la población que sufría la ola de crímenes de la Famiglia. Gran parte de la primera caída de Calabria fue que era muy escandalosa. Alguien debía pagar, algun criminal debía estar p

