Natalia le dio un sorbo antes de decirles que
podía empezar a trabajar de inmediato.
Entonces, Hugo hizo un gesto de desprecio con la
mano.
-Llévala al departamento de diseño. Que Jazmín
se encargue de ella.
«¿Jazmín? Estaba desconcertada. No me digas
que es Jazmín Sainz de quien está hablando».
Siguió a Salvia hasta el departamento de diseño
con un sentimiento de duda. Éste llamó a la
puerta del despacho del supervisor. Al momento
siguiente, la puerta se abrió de golpe y apareció
una cara conocida.
Los labios de Natalia se movieron al ver a Jazmín.
«Bueno, qué se le va a hacer ... ¡Jazmín es la
supervisora de diseño!»
Sin embargo, Jazmín no se dio cuenta de que
Natalia estaba de pie detrás de Salvia. Se
acomodó el pelo detrás de las orejas mientras
preguntaba:
-Señor Caja 1, ¿qué le trae por aquí? ¿Pregunta
Hugo por mí?
Haciendo caso omiso de su pregunta, Salvia se
hizo a un lado para presentar a Natalia.
-Señorita Jazmín, el señor Hugo me pidió que le trajera a nuestra nueva diseñadora, así que se la
dejo a usted.
Ella arrugó la frente con decepción ante eso.
-¿Diseñadora?
Cuando por fin le dedicó una mirada a Natalia, su
rostro cambió drásticamente.
-¡¿ Tú?!
-Hola, señorita Jazmín. -Natalia la saludó con
calma.
Al ver que Natalia estaba justo delante de ella, los
ojos de Jazmín se movieron mientras la inquietud
recorría su corazón. «¿Qué está haciendo ella
aquí?»
Los ojos de Salvia parpadearon al notar la
anormalidad de Jazmín.
-Señorita Jazmín, ¿conoce a la Señorita Sainz?
-No. -Ella negó inmediatamente. Al darse
cuenta de que estaba exagerando un poco,
añadió:
-No la conozco, pero la conocí ayer en el
banquete del señor Laflnur. Por eso me sorprende
un poco verla aquí. -Discretamente lanzó una
mirada a Natalia, advirtiéndole que no la
expusiera.
A Natalia le hizo gracia la actuación de Jazmín, ya
que ella tampoco quería tener nada que ver con
ella.
Jazmín, por su parte, pensó que había amenazado
con éxito a Natalia cuando ésta permaneció en
silencio.
-Bueno, señorita Jazmín, será mejor que no haga
esperar al señor Hugo. Ya me voy. Echando un
vistazo a su reloj, Salvia tomó la palabra y se
dispuso a marcharse.
Jazmín asintió sonriendo.
-Adiós, señor Cajal.
En cuanto Salvia desapareció de su vista, la
sonrisa de su rostro desapareció. Arrastró a
Natalia a su despacho y le preguntó con dureza:
-¿Qué ... crees que estás haciendo aquí?
Natalia le quitó la mano mientras respondía con
calma:
-Tranquila, sólo estoy aquí para trabajar.
-¿ Trabajar? -Jazmín entrecerró los ojos,
mirándola con duda.
-Si estás aquí para trabajar, ¿por qué no te
presentaste en el departamento de recursos
humanos? En cambio, el señor Cajal fue quien te envió aquí bajo la orden de Hugo. ¿Cómo
conociste a Hugo? -La pregunta la había estado
molestando desde ayer.
-No creo que tenga que responder a su pregunta.
Señorita, estoy aquí para trabajar. Por favor,
lléveme a mi mesa -dijo Natalia mirándola
impasible.
Al oír su respuesta, Jazmín se burló:
-Ni siquiera estás respondiendo a mi pregunta,
así que ¿por qué debería escucharte?
-¿Quieres decir que no vas a ayudarme?
-¿Y qué? -Como no había director en el
departamento de diseño, Jazmín podía hacer lo
que quisiera porque actualmente ocupaba el
puesto más alto como supervisora de diseño.
-Ya lo tengo. -Natalia dejó escapar un suspiro y
luego se dirigió a la puerta.
-Ya que no me ayudas, será mejor que vaya a
buscar al señor Hugo.
-¡No te atrevas!
No obstante, Natalia no aminoró su paso, dejando
claro que no estaba fanfarroneando.
Jazmín apretó los dientes.
¡Bien! Te llevaré a tu escritorio, pero espero que
no te arrepientas. -Con eso, salió enérgicamente
de su oficina, llevando a Natalia a la oficina
principal.
Dio una palmada para llamar la atención de los
demás.
- Todos, necesito unos minutos. Déjenme que les
presente a nuestra nueva colega. Empujando a
Natalia hacia delante, continuó:
-Se llama Natalia Sainz. La señora Sainz ha
abandonado la universidad, pero por alguna razón,
se incorporará al departamento de diseño. En fin,
espero que todos ustedes puedan llevarse bien.