21

697 Words

¡Ya basta! -Hugo estaba harto de que no fuera razonable. La amonestó con impaciencia: -Ya que eres de poca ayuda aquí, deberías irte ya. -Hugo, yo ... -¡Fuera! La cara de Jazmín cayó. No tuvo más remedio que salir del almacén. Después de eso, despidió al resto, dejando sólo a dos diseñadores como ayudantes de Natalia. Sin pérdida de tiempo, Natalia les indicó que clasificaran las telas con las que estaban familiarizados mientras ella se encargaría del resto. Habían pasado cuarenta minutos cuando las dos ayudantes terminaron por fin su tarea. En ese momento, quedaban más de cien rollos de telas esparcidos por el suelo. Reflexionando un rato, Natalia dejó a un lado el documento del proyecto y empezó a señalar el resto de las telas, dirigiendo a sus ayuda

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD