Ginevra Habían transcurrido dos días desde que domenico me rebeló toda la verdad, ¿Le creía?, eso es tan claro como el agua, pero no lo había buscado, sentía que había algo más, algo que no me decía, como lo de su difunta esposa, él nunca hablo sobre ella. —Vladimir alto. —me doy la vuelta para ver a una hermosa morena, bajar las escaleras mientras sostiene a un niño entre sus brazos— Alexi, no sigas a tu hermano. La mujer se detiene y su ceño se frunce mientras mira a su hijo en sus brazos, este sonríe y deja un beso en su mejilla antes de pedirle que la bajé. —¿Hola? —Le sonrió mientras continuó amamantando a mi hijo— ¿Te conozco? Y justo ahora que estudio su rostro me parece bastante conocida, pero no se de donde carajos, sus ojos oscuros me observan y una sonrisa adorna sus labi

