Mi corazón martilla en mi pecho, ¿de verdad era posible sentir todo esto? Parpadea levemente, mueve su rostro un poco y suspira como si le hubiese dicho algo que no esperaba. —¿De verdad? Asiento. Él sonríe, mira mi rostro, muerde ligeramente su labio y mira hacia abajo mientras aparta la mano de mi mejilla y deja salir una risa ligera. ¿Lo puse nervioso? —No esperaba que dijeras eso — confiesa cuando encuentra mis ojos de nuevo. —Supongo que por eso tardaste tanto en venir — digo un poco más sería, me siento resentida por un momento y no puedo evitar reclamarle —, ¿por qué no viniste antes? ¿No podías? ¿No se te ocurrió contactarme y decirme que estabas bien? ¿No se te ocurrió que yo querría saber si estaban vivos? —La verdad es que no — responde con su ceño fruncido —, es deci

