Capitulo IX

2105 Words
  2:00 Pm, Diciembre del 2016 (8 años atrás) La tormenta aumento a medida que esperaban que escaparan, Yessica se sentía un poco atosigada por el hecho de que Braimundo no se haya ido a su casa y la acompañara porque se sentía preocupada por el hecho que pudiera enfermarse, pero Braimundo era muy testarudo y eso sin duda generaría problemas a medida que avanzaran en la relación. Aun esperaban que el metro arrancara ya que parecía haber un leve retraso pero cuando sonó la alarma del metro Yessica agradeció a los santos ya que en verdad tenía hambre y quería irse a casa no sabía como Braimundo podía acompañarla aun siendo tan tarde. En esos momentos Jorge también se ofrecía a llevar a Fabiola a su casa, ya que vivían en la misma zona pero la diferencia es que Jorge tomaba un auto para llegar a su casa en cambio Fabiola vivía cerca de la estación del metro. Fabiola miro los vidrios del metro empañarse. — ¿Seguro? –Dijo señalando los vidrios del metro empapados por la tormenta, Jorge hizo una seña que no mirara a los vidrios. —Tú no te preocupes. —Me voy a preocupar porque no quiero que te enfermes. —Ya no puedo estar más mojado –Pero Jorge se equivocaba, si podía —Además la idea de correr más bajo la lluvia. Solo te acompaño a la puerta de tu casa y luego correré a tomar mi camioneta. — ¿Te parece un buen plan? –Jorge puso la misma mueca de hace rato. —Te preocupas demasiado — ¿A ustedes ya les dijeron sobre la obra de teatro que hay que hacer? –Pregunto Braimundo —Para la materia de castellano. — ¿En serio? –Danna pareció animada. —Pues no hemos visto muchas materias esta semana y la profesora de castellano de hecho no ha venido, pero ¿Ya escuchaste Fabiola? –Pregunto Yessica, ya que tenían gustos similares en de ese tipo, a ambas le gustaban mucho las artes pero a Yessica le gustaba todo lo relación con eso animación, actuación, artes en general, producción, dirección, etc, todo lo relación con eso le encantaba en cambio Yessica se iba más por el teatro, eso de aparecer en televisión no era tanto de su agrado recordó que le empezaron a llamar la atención esas cosas cuando Yessica la llevo a un festival de teatro que daban todos los años, allí Fabiola comprendió que no solo le gustaba la psicología. Pero en definitiva psicología era la carrera en la que se especializaría, y muchos dirán ¿Qué tiene que ver la psicología con estudiar artes? Bueno ni Fabiola lo sabia pero Yessica quería ser abogada y al mismo tiempo le llamaban la atención las artes así que sabía que por lo menos no estaba tan sola en esto. —Iré preparando mis mejores trajes –Comento Yessica —Podríamos hacer esa obra que hicimos años atrás… Pero no tengo el libreto intentare buscarlo. ¿Ustedes tienen ya algo preparado? –Braimundo y Jorge negaron con la cabeza. —Pero las chicas de nuestro grupo quedaron en mandarnos unos guiones más tarde –Dijo Jorge —No confío en esa chicas así que tengo en definitiva ver los guiones que mandaran porque no quiero un guion todo mal escrito y que tenga una trama aburrida de romance. —Bueno la historia que nosotras hicimos años no es de romance… Más bien es todo lo contrario es de traición, pero quizá luego te la mostremos –Yessica asintió. —A ambas nos encantan esas cosas. —Yo soy malísimo en eso siempre me echo a reír –Dijo Braimundo que recordó la última obra que hizo donde solo paso más pena de la que suele pasar cuando su amigos le hacen bullyng, pero bueno al menos últimamente se sentía refugiado en los brazos de Yessica que aunque no le devolviera todo el amor del mundo, no era una mala chica. —Yo… bueno —Tú tienes un porte de que en tu otra vida fuiste actor o algo así –Lo interrumpió Danna —Tienes el físico de uno, no te debe costar mucho. —Bueno mi problema es más que todo con las expresiones, no soy muy expresivo. —Pero tienes un buen tono de voz y estoy segura que con un buen papel lo haríamos mejor que todos aquí –Tantos elogios de parte de Danna eran extraños y Yessica y Fabiola se hacían miradas a medida que Danna hacia esos comentarios. Yessica sabía que a Fabiola no le agradaba nada Danna y a pesar de que Yessica muchas veces intento convencer a Fabiola de que Danna no era tan mala como parecía la verdad es que ni ella misma se podía convencer de algo por el estilo y menos últimamente que estaba más directa que nunca y que hablaba mal del grupo de chicas con el que se la pasaba antes. Un recuerdo de esos tiempos cruzó la mente de Yessica en los días en los que Danna les decía “nerds” y se iba con ese grupo de chicas que al final se disolvió repentinamente y bueno Danna se la pasaba revelando todos los secretos de esas chicas, incluso de sus encuentros sexuales que a esa edad era algo repentino o bueno así veía el grupo de Fabiola que a esas alturas ninguna había perdido la virginidad. Pero ya algunas como a Dalia y a Yessica se les venían pensamientos respecto al tema, Yessica quería perderla porque había escuchado que eso podía hacer que se desarrollara más rápido y solo pensar que podría tener más caderas o engordar un poco mas parecía tentador en su situación en cambio Dalia solo quería perderla por simples razones como que las hormonas estaban alborotadas. En cambio Fabiola no estaba mínimamente interesada en eso llegando a preguntarse si era asexual o algo por el estilo pero descarto esa idea ya que seguramente era que no se sentía atraía sexualmente por alguien. —Es cuestión de reunirnos a practicar ¿En los salones podremos? —Lo dudo, los profesores no dejan a los estudiantes estar en los salones –Respondió Danna —Pero pueden practicar detrás del muro al lado de la cafetería para más privacidad. —Si es que ese muro no huele a orine –Contesto Yessica que odiaba estar allí y siempre tenía por algún motivo que estar allí ya sea porque su grupo estaba allí o porque no había un lugar para sentarse, era un sitio al lado de la cafetería y entre el comedor que quedaba oculto y tenía una gran tapa cuadrada que usaban como asiento probablemente la tapa de alguna tubería, pero algunos chicos eran cochinos y usaban el final de ese sitio donde había monte para orinar como si los baños del instituto no funcionaran pero Yessica no entendía cómo era posible que orinaran allí cuando los baños del instituto siempre estaban limpios y con agua. También olía a cigarro y Yessica odiaba ese olor pero bueno más gente de lo que veía normal a esa edad fumaba y bueno ¿Qué sabia ella lo que era normal para cada persona o no? Recordó cuando ella y Dalia estaban detrás de un chico alto de ojos claro y apenas lo vieron fumar en un árbol afuera del instituto ese chico perdió todos los encantos, pero bueno esas eran ellas de seguro algunas otras lo verían normal como solía pasar con todo. —Bueno hay que tener suerte –Sonrió Danna —O acostumbrarse al olor –Yessica arrugo la cara. —Si no bueno tendremos que ir a casa de alguien a practicar algunas veces –Comento Jorge. —Puede ser en la mía –Se ofreció Braimundo —Pero ya será cuando tengamos los guiones y todo listo –Dijo despreocupadamente tocando el pelo de su novia que esta todo enmarañado y vuelto nada por la lluvia, sin embargo le parecía perfecto así como estaba. —Es para dentro de 2 semanas Braimundo, si no práctico ahorita no me aprenderé nada y actuare mal. —Eso en menos de una noche lo puedes practicar –Jorge volteo los ojos. — ¿Cómo que en una noche? En una noche ni me he identificado con el personaje. —Ni que fueras a interpretar un papel tan difícil. —No pero quiero al menos hacer algo bien, que la gente se identifique –Rio Jorge —Que se sienta motivada con mi personaje. —Y que inspires a todos –Danna rio pero Jorge asintió. Primero se bajo Danna del metro, luego fueron Braimundo y Yessica y en la siguiente estación venia Jorge y Fabiola. —Seguro que quieres… -Jorge la interrumpió con un dedo, ya le había dicho antes la respuesta. Se bajaron de la estación subiendo por las escaleras mecánicas y no estaba lloviendo tanto como antes, ciertas góticas recorrían los cuerpos de ambos jóvenes bajo el frío del clima, caminaban rápidamente subiendo una colina hacia la casa de Fabiola donde se asomaba un techo color rojizo, la casa era pequeña y tenía un color amarillo claro, la puerta de color blanco se asomaba y se veía el color algo desgastado. Jorge y Fabiola se quedaron debajo del techo de la casa unos instantes el cielo comenzaba a rugir. —Está comenzando a llover de nuevo –Dijo Fabiola sin saber muy bien que decir —No quiero que te mojes demasiado. —Si –Jorge miro al cielo pensando que si haría algo, debía ser en ese momento así que en el momento que Fabiola se le acerco Jorge puso un dedo en uno de sus labios y se acerco lentamente a su rostro, dándole un gélido beso ya que los labios de Jorge estaban fríos por la lluvia. Jorge le dio otro beso en la mejilla a Fabiola antes de despedirse, Fabiola sintió su corazón acelerado y entro a su casa donde su hermano Henry corría por toda la casa con su juguete de dinosaurio. Fabiola se metió en su cuarto echándose en su cama pensando en su beso con Jorge, tocándose los labios con ambos dedos reviviendo el momento cuando su mama Katherine llego con la ropa descolgada gritándole a su hija por mojar la cama en vez de quitársela antes, en eso Fabiola volvió a la realidad y pensó en que su mama tenía razón así que sin rechistar se quito la ropa y la colgó en un lugar donde la lluvia no alcanzara su ropa. —Tu papa hizo chocolate caliente –Comento Katherine haciendo que Fabiola se uniera con ellos a la mesa comiendo tanta torta y chocolate caliente como podía. — ¿Cómo te ha ido en el instituto? –A Fabiola se le nublo la mente y pensó solo en el momento del beso entre Jorge y ella. —Bien –Sonrío. — ¿Y esa sonrisa a que se debe? –Se percato Katherine de la felicidad de su hija. —Por nada solo me ha ido bien estos días –Se encogió de hombros Fabiola. —Debe ser a algo en especifico ¿Un chico quizá? –Gustavo se sentó en la mesa. — ¿Un chico? ¿Lo traerás a la casa? –Dijo Gustavo comiéndose otro pedazo de torta. Henry se subió encima de las piernas de su hermana que le restregaba su peluche en el rostro. —Mi hermana está enamorada, mi hermana está enamorada. —No todo tiene que ser por un chico –Refunfuño Fabiola. —Se distinguir cuando hay algo diferente en tu mirada –Gustavo se levanta de la silla y le da un abrazo a Henry y a Fabiola a la vez, luego le da un pequeño beso en la frente a Fabiola y carga a Henry levantándolo por los aires mientras Henry sigue jugando con su dinosaurio. —Van a pasar una película en la TV ¿Quieres quedarte a verla con nosotros? –Fabiola asintió y peleo con su hermano por uno de los muebles, ya que para todos no era un secreto que el mueble de la derecha era más cómodo por no hundirse, en esos momentos Fabiola se miro en el reflejo de una de las ventanas donde aun corrían gotas por la lluvia, se vio intentando contener el rubor se su rostro cuando recordó su beso con Jorge que para esos momentos pensaba en ella y un mensaje de él llegaría en esos momentos aunque Fabiola no pudiese verlo. —Desde hoy, amo la lluvia.
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