Entonces gemí alguna cosa incomprensible, completamente perdida en aquellas sensaciones cuando besó la región de mi ingle un par de veces más antes de chupar el inicio de mi clítoris y bajar todo el camino hasta la entrada con su lengua. Ares lamió la zona una vez más, presionándola antes de meterme la lengua por completo. Lloriqueé, desesperada por más, y enterré mi cabeza en la almohada cuando Ares me dio lo que quería, chupando toda mi intimidad, con su lengua áspera deslizándose por la parte inferior, succionándola deliciosamente. —Así… —Grité, sin control sobre mis caderas. —¡Ares… Deliré cuando comenzó a morder, con su lengua presionando todo el clítoris mojado hasta que se concentró en la entrada otra vez, que mantuvo la lengua dentro mientras lo succionaba y lamía con fuerza. D

