Y lo echaré de menos, hasta nuestro reencuentro. Extrañaré sentarme en su regazo, el cariño en mi barriga llena después de que terminara de comer, los dulces que compraba solo porque sabe que los amo, y todos los demás pequeños detalles de vivir con mi Ares. —Corny me llamó y se disculpó por no poder venir a despedirse de ti. Creo que se quedó atascado en la editorial —dijo Ares cuando, justo después del almuerzo, terminé de prepararme y él sacó mi maleta de la habitación. Cuando llegamos a la entrada del apartamento, saqué mis converse del zapatero, donde ya había hecho un espacio permanente para las mías, y me las coloqué. —No hay problema… —dije, fallando en mostrar una sonrisa cuando, ya de pie, miré por última vez su departamento, grabando cada pequeño detalle para no olvidarlo has

