Narrado Jennifer Ya llegaba la última hora y esta era matemáticas, al contrario que a muchas chicas de mi edad, yo amaba las matemáticas y se me daban bastante bien, pero nuestro profesor era un amargado. —Espero que no venga —dijo Lisi sentándose en el pupitre que se encuentra a mi lado. —Tres, dos, uno—. La puerta se cerro de un golpe muy fuerte causando un susto entre todos los alumnos, el profesor entro a la clase y dejo su maletín encima del escritorio. —Logaritmos— dijo mientras escribía en la pizarra. Podía ser muy inteligente y encantarme las matemáticas pero cada cosa que el profesor escribía y decía me entraba por un oído y salía por el otro, no me había enterado de nada al igual que todos los de la clase. —Debemos irnos ya— dijo mi amiga mientras me agarraba del brazo

