El tiempo ha pasado lo suficientemente rápido como para que llegara la fiesta de primavera de la familia Felicce, en donde, las mujeres que asistan a la misma, eran la principal atracción, belleza, gracia, talento y elegancia, por no mencionar más. Esta era la perfecta oportunidad para que Rossy, a sus 13 años de edad, destacara entre todas las damas, no para algo como el matrimonio, sino que, su presencia fuera tomada en cuenta, todos los hijos de la casa Felicce en algún momento hicieron su aparición delante de los tantos socios de Frederick, los cuales, en su mayoría, provenían de la maravillosa Italia, y claro, también de aquellos que son originarios de América, entre tantos más. Luego de ocho hijos, todos fuertes varones, era emocionante ver finalmente, un rostro suave, delicado y fem

