Capitulo (8-4)

1604 Words
Ellos habían empezado primero por la casa Kahler, cuyos ingresos estaban por los cielos, los hombres más poderosos del mundo solían reunirse ahí, con tal de divertirse y liberarse del cargado estrés que conllevaba ser un hombre de la sociedad, sin mencionar que, cuentan con el apoyo oculto del gobierno, alcaldes, militares, políticos, millonarios, empresarios, etc., son sus clientes más frecuentes, hombres que se pelean por las bellas damas del lugar, cabe mencionar que, Johann, jefe de la casa Kahler y mafia alemana, es quien se encarga de todo lo relacionado con su negocio, algunas veces solía ir a caminar con sus hombres, a cobrar las deudas de sus clientes endeudados, él cobraba por todo lo que hacía, ¿Querías dinero? él lo hacía, ¿Necesitabas salir de las agotadoras deudas? Johann podría ayudarte, pero claro, siempre y cuando pagaras, nadie de tu familia pagaría las consecuencias, en especial las damas que ahí se encontraban, con pesar, esto tenía que cumplirlo, generación tras generación, es así como se debían hacer las cosas. Algún día, Axel, el primogénito de Johann también lo haría, este era su futuro escrito y nadie podía cambiar eso, jamás. También, la mafia de la corona inglesa, se regodeaban en buenas noticas, el embarazo de la señora de la casa Abbey, Charlotte, había sido un excito por completo, había dado a luz a una hija, la primera y la que sería la princesa consentida en todos los sentidos, Charlotte se dedicaría a la exclusiva educación de su hija, esto cuando fuera creciendo claro, ¿Qué pasaría con Fausto y Thomas? Bueno, no por nada ellos tenían nodrizas que se encargarían de todo esto, sonaba bastante cruel, ignorar a los primeros hijos, pero, cada madre sabia como manejar su vida y, por ende, la vida de sus hijos. Benjamín no se metía en esto, solo le interesaba que sus hijos crecieran rodeados de la mejor de las educaciones, ya que, llegado el momento, de que fueran uno adultos, tendrían que asumir la responsabilidad de ser algún día, uno de los dos, tendría que tomar el control como jefe de la casa Abbey, Benjamín sabía bien que, las cosas no son iguales en su hogar, no importaba que Fausto fuera el primogénito de la familia, si hacia cosas que no le agradaban al monarca encargado de la mafia, como consecuencia, Thomas tomaría su lugar de inmediato, ellos debían dar una buena imagen, poderosa, sobre todas las cosas, no podían poner en ridículo a la familia real, que se aseguraba de que todo fuera perfecto. En cuanto a la casa Novicokv, ellos estaban tras la investigación especial de las resientes desapariciones de importantes personas de negocios y principales apostadores de grandes sumas de dinero en sus casinos y hoteles, la mafia rusa se encargaba del manejo de uno de tantos negocios, con algo deberían ocultar la venta de armas, tanto legales como ilegales, pero, por ahora la fachada de casinos serviría, en todo momento, han mantenido un bajo perfil, solo que ahora la perdida de dinero que han sufrido era alarmante en todo esto, ¿Cómo es que empresarios millonarios desaparecían de la nada y sin dejar la mínima de rastro? Esto era lo que tenía bastante preocupado a Dimitri, sin embargo, su siempre rostro estoico no dejaba en evidencia alguna de sus preocupaciones, de todos modos, sus socios siempre podrían darle alguna idea de lo que estaba sucediendo. Finalmente, pero no menos importante, las cosas dentro de la casa Felicce transcurrían sin ninguna novedad, haciendo excepción de Piero, que, parecía haber encontrado el amor en aquella fiesta de primavera, dicha fiesta salió de maravilla, dejando a más de uno encantando con la presencia de la única chica de la gran familia Felicce, ella había sido el centro de atención, la sociedad en general, estaba fascinada con los ojos verde esmeralda de Rossy, junto con su precioso cabello color rojo sangre, también todo lo que estaba relacionado con la mafia iba por buen camino, como siempre cabe mencionar, los favores eran relacionados por los hijos de Frederick, y aquellos que no cumplieran con su parte del trato, se verían cara a cara con el jefe de la mafia italiana. Los jefes de las cuatro mafias más poderosas no eran ajenos a la idea de que sus hijos estaban creciendo constantemente, en algún momento tendrían que formar su propio linaje con una pareja ideal, pero, ahora mismo, la atención estaba posada en la hija de Frederick, llegado el momento ideal, estaría en edad casadera, pero, la sola mención de esto hacía que el jefe de la mafia italiana se irritara de inmediato. —¿Qué están queriendo insinuar? ¿Acaso quieren que mi Rossy sea la esposa de uno de sus hijos? —Frederick se levanta, le han hecho una descarada promoción, y se siente ofendido, no es como que su hija fuera una vaca en venta o algo parecido, se trataba de su hija, su dulce niña, la luz de sus ojos y más grande orgullo. Aun así, sabía que alguno de sus socios comentaría algo parecido, ellos estarían al asecho como lobos hambrientos y sedientos, sin embargo, jamás pensó que sería así de pronto. —Frederick, creo que hablo con todos al decir que, la unión de tu hija Rossy con alguno de nuestros hijos sería algo que es imposible dejar pasar, la unión estaría hecha y seria irrompible, a cambio, ella estaría en una vida llena de cuidados, lujos y demás. —Dimitri Novicokv habla de esto, claro, él tiene muchachos, así que no puede entender lo que es saber que tu hija tenga que casarse algún día con el primer hombre que diga quererla sinceramente. Si le preguntaban a Frederick, él quería que su hija fuera una mujer fuerte, independiente, que fuera la dueña absoluta de su vida, sin tener que esperar a que un hombre de un paso para ella poder caminar, no señor, no para su hija. —¡Pero bueno! —Exclama el jefe de la mafia italiana con una sorprendía expresión, la misma que deja en evidencia su disgusto por las palabra del ruso, quien parece ajeno a esto, ¿acaso tenía algo de malo lo que estaba diciendo? No parecía ser posible. —¿Qué les hace creer que mi Rossy aceptaría casarse con alguno de sus hijos? Sobre todas las cosas, hay que tomar su importante opinión en cuenta, me niego a hacer algo que perjudique su futuro cuando sea mayor de edad. —El imaginar que su hija podría odiarlo, le partía el corazón en miles de pedazos, no señor, no sería él el objeto de odio de su hija, ni ahora, ni después, jamás. —Es el mismo Alessandro quien no deja de decirlo, el día en el que Rossy llegue a la edad casadera, él se encargaría de buscar al pretendiente perfecto para ella. —Johann ha dejado en evidencia las palabras del hijo mayor de Frederick, pareciera que esto es sin duda, una de las tantas cosas que haría al ser oficialmente el jefe de la casa Felicce. —Alessandro aun no es jefe, no puede estar diciendo esas cosas como si mi hija no fuera importante. —Responde Frederick, cuando llegara a su hogar, tendría una plática con su hijo mayor, aun así, daba gracias al cielo que tenía a Francesco, quien haría todo lo imposible por impedir que esto sucediera. —Vamos, Frederick, debes admitir que tu hija y mi Fausto hacían una hermosa pareja bailando en la fiesta de primavera, claramente hay química entre ellos. —Benjamín se jacta de esto, no por nada él estaba confabulado con su esposa en hacer que la jovencita Felicce cayera ante los encantos de su primogénito. —Sin duda, no creo que alguien más sea mejor partido que mi hijo. —Frederick niega con la cabeza, recio a la sola idea de que esto sea posible. —Por favor Abbey, Axel y Rossy son mejores amigos, no es secreto para nadie que ellos se llevan bien, y como dicen, los mejores amantes siempre son los mejores amigos. Actualmente los mejores amigos se suelen casar entre sí, donde la confianza y la amistad van de la mano, ¿Y porque no el amor? ¿Sera que acaso ustedes no consideran a sus esposas como sus mejores amigas? —Bien, Johann tenía un punto, que dejaba sin habla a los presentes en aquella reunión, para Frederick, esta conversación era extraña y sin sentido, su hija no se casaría con los hijos de sus socios. —No te confíes tanto, Kahler, uno de mis gemelos ha aceptado que le gusta la jovencita Rossy, como él ha dicho, quedo completamente cautivado por su “su delicado rostro de ángel y sus ojos tan hermosos de color esmeralda, mientras que su pelo, emitía una suave fragancia a rosas rojas recién cortadas”, así que, no esperen que las cosas sean fáciles para ustedes. —Dimitri Novicokv estaba seguro de que, para la llegada del futuro, su hijo Gregorio y Rossy serian una admirable pareja, por lo tanto, la casa Felicce sería su aliada para siempre. Frederick no sabía que pensar, en algún momento dejo de responder mientras escuchaba a sus socios hablar descaradamente, quien sería el mejor pretendiente para su querida Rossy, de algo estaba seguro, por ningún motivo permitiría que un matrimonio forzado ocurriera, sabe que, no podría proteger a su hija, quien tenía una vida y decisiones propias que seguir, ya que, si bien Rossy se enamoraría algún día, seria porque ella misma así lo quería, solo esperaba que ningún hombre la controlara.
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