Capitulo (9-3)

1315 Words
Las cosas lograron calmarse por un tiempo, y Rossy dejo de sentir curiosidad, aunque claro, esto no impedía que ella fuera descubriendo las partes de su propio cuerpo que eran sensibles, como todos los adultos jóvenes, Rossy había aprendido a tocar, aquella zona en su interior que, muchos describían como las puertas hacia el paraíso. ¿Por qué? Bueno, es algo que por ahora no sabía, sin embargo, una vez fue a entregar un regalo junto a uno de sus hermanos hacia la casa Kahler, la zona norte, donde el mismo Axel tenía prohibido ir, Giovanni dijo que estaba bien, Rossy no vería gran cosa, aunque, ver a una bailarina exótica de piel tan precioso como el caramelo, una larga cabellera azabache como la misma noche, junto a unos ojos grises que, sin duda, eran impactantes, la mujer se presentaría ese día con un pequeño traje en su próxima presentación, fue decir mucho. Cuando la dama en cuestión recibió el regalo y noto la presencia de Rossy, ella se acercó solo para susurrarle al oído algo que solo ella podría escuchar. —Si trabajaras aquí, los hombres se volverían locos por ti, pequeña dama, tienes una belleza que puedes utilizar como arma mortal, no sientas piedad de los hombres, o ellos podrán hacer ti, lo que ellos quieran. —Aquella palabras fue algo que Rossy no pudo entender en ese momento, se sentía confundida, a pesar de haber escuchado incontables veces a los invitados que iba a la fiesta de primavera, pronunciar lo hermosa, delicada y elegante que era, ella no les había tomado relevancia a esas palabras. Estaba acostumbrada a eso. —¿Qué fue lo que dijo, Karina? —Giovanni parece curioso, solo se descuidó un momento solo para darse cuenta de cómo la mujer más grande estaba susurrándole algo a su hermana menor, Rossy no diría de que se trataba, prefería no decir nada que pudiera alarmar a sus hermanos, después de todo, la mujer no le dijo nada malo, en algún punto de la vida de Rossy, ella comprendería las palabras de la exótica bailarina de la casa Kahler. —Ella menciono algo, sobre que en la noche atesorara el regalo pensando en ti. —Rossy miente con soltura y naturalidad, nadie notaria jamás que está mintiendo, ni siquiera su inteligente hermano mayor Giovanni, quien sonríe ante las palabras que escucha, tiene suerte y se sentir como un verdadero ganador. Luego de aquella vez, Rossy olvida lo sucedido y trata de mantenerse tan ocupada como le sea posible, hasta que, la noticia de que su mejor amigo llegaría de unos asuntos altamente secretos, podría descansar hasta que tenga que volver, Rossy piensa en que Axel está en una escuela solo para varones, y Axel sabe que no puede decir la verdad, pero se la diría a medias, su mejor amiga no era tonta, ella sabía que su vida y la de él estaba altamente ligada a la mafia, solo que Rossy jamás tendría que asistir a ese tipo de lugares, escuelas concentradas en el extranjero que se encargarían de hacerlo un “verdadero hombre” como le han dicho al llegar, Fausto, Gregorio y Gregori tenían que ir al mismo lugar, exactamente el mismo, ellos estaban viviendo lo mismo que Axel, a su manera, pero, siempre de la misma forma. Ellos serían los siguientes lideres y esperanzas de sus casas, manteniendo en lo alto sus apellidos, era su deber hacerlo, y si fallaban, la vergüenza los estaría acompañando, pero, claro, ellos trataban con humanos, y para esto estaban las vacaciones de verano, donde podrían descansar tanto como puedan, hasta que deban volver de nuevo y salir cuando sean unos completos adultos, las vacaciones también eran el momento en el que Axel podría recuperar el tiempo perdido con su mejor amiga. Decidieron reunirse en la casa de Axel, como en los viejos tiempo, aquellos en los que ambos tenían alrededor de 13 a 16 años, el joven heredero de la casa Kahler paso un año fuera de casa, estudiando en el extranjero, un día después de cumplir los 17 años, tuvo que irse sin saber cuándo volvería exactamente, en la vida de Axel también estaban ocurriendo nuevos acontecimientos, la esposa de su padre, Marlene, estaba siendo la tutora de una joven recién llegada, apenas tenía 14 años como mucho. Y ella, se había vuelto la amiga de Axel, aunque lo hacía desesperar, ella apenas era una mocosa en crecimiento, como él le decía. En fin. Para el día de hoy, Rossy se sentía emocionada, luego de un largo año, volvería a ver a sus amigos, los cuales tenían vacaciones de verano, pero claro, antes que ver a los gemelos y al molesto de Fausto, ella visitaría a Axel, cabe destacar, que ellos se habían mantenido en contacto durante sus tiempos libres, no por nada también se enviaron regalos, compensando la ausencia de sus presencias en fechas tan importantes, Luciano se encontraba llevando a Rossy a la residencia de los Kahler, él fue el designado para asegurarse que la más joven de los Felicce llegara sana y salva, el viaje era largo, pero, no importaba, por su querida hermana, harían lo que sea posible. Sin embargo, la idea de dejarla a solas con un muchacho, le resultaba preocupante. —Rossy, creo haber entendido que la señora Kahler no estará en su hogar por unas horas, debido al trabajo, ¿Por qué ese chico Kahler no se queda en nuestra casa? Así estarían siendo vistos, ya eres una dama, y ese Axel ya es un hombre. —Luciano, el menor de los hermanos Felicce dice esto, haciendo que Rossy ruede los ojos en su lugar. —Porque se bien que ustedes no me dejaran hablar en paz con Axel, Luciano, relájate, ¿Quieres? Somos mejores amigos y Axel jamás haría nada para lastimarme, además, papá y Francesco estuvieron de acuerdo. —Responde Rossy, dejando en claro los planes de su hermano, aunque, también recuerda escuchar a su padre quejarse por lo mismo, él no quería dejar a su hija a solas con un hombre, como lo era Axel. —Un día tendrás que dejar de refugiarte en las palabras de padre, y Francesco. Solo te estoy cuidando. —Luciano aparca en la entrada de la casa de los Kahler, mientras se gira para mirar a su hermana, quien lleva un vestido con estampado de fresas rojas, este tiene mangas románticas de color blanco, también, ella porta unos zapatos de plataforma, si, justo la imagen de una chica mimada, en todo momento y lugar, Rossy está preparada, sin olvidar el bolso de cambio que lleva colgando de su brazo. —Luciano, cálmate, solo vamos a practicar defensa personal, creo que se bien como cuidarme y te repito, Axel jamás me haría nada malo, la señora Kahler volverá en cualquier momento. —Luciano piensa en las palabras de su hermana, quien parece tener razón, sin embargo, él siempre sería un hermano protector, así fue cuando sostuvo en sus brazos a la de ese entonces recién nacida Rossy, lo seguiría siendo aun cuando esta fuera a casarse y tener un linaje propio. —Nos vemos más tarde, te quiero. —Rossy deja un beso en la mejilla de su hermano, quien solo puede suspirar en su lugar, para entonces, abre la puerta del auto y se despide con la mano. Nada malo ocurriría, solo se estaba llenando la cabeza de ideas erróneas, no por nada Rossy practicaba defensa personal, para enfrentar a cualquiera aprovechado, incluyendo a su mejor amigo. Sin más que decir, Luciano ve desde el auto como Rossy se encamina hacia la puerta de la residencia Kahler, llama y abren la puerta dejando que pase, es entonces cuando él se va. Por el lado de Rossy, ya sabían que ella visitaría al primogénito de Johann, así que, no tenían por qué preguntar que hacía ahí.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD