—Solo hay una Isabella Star en la escuela. Supongo que es ella. —¿No es de Cloudsville? ¿Cómo es posible que el sistema educativo del campo forme a alguien así? —No lo puedo creer. ¡Todos somos profesores con experiencia, y una chica de Cloudsville superó a nuestros mejores estudiantes! Los maestros se agolparon frente a la computadora, asombrados. Todos, excepto Carl. Él seguía clavado en la pantalla, como si se negara a aceptar lo que veía. Había esperado burlarse de Isabella, pero ella había conseguido 620 puntos, superando con creces a sus propios alumnos. —Debe haber un error en el cálculo… o hizo trampa —murmuró con seguridad fingida. No podía aceptar que una estudiante del campo obtuviera un puntaje tan alto. Es imposible. Tiene que haber hecho trampa, se repetía. Su insiste

