"Ella no es tan inteligente. ¡Los profesores de Cloudsville no son tan buenos!" pensó Ana. Reprimió sus sentimientos y fingió una sonrisa: —Mi hermana es increíble. Qué lástima que yo no sea tan buena para exigir… De lo contrario, papá también me ayudaría a conseguir— De pronto se cubrió la boca, como si hubiera hablado de más. —Perdón, no dije nada. En realidad, no había dicho nada concreto, pero lo había insinuado todo. Así de hábil era ella. Los demás, que ya tenían dudas, terminaron convencidos: Isabella había hecho trampa. "¡Qué vergüenza! Nosotros trabajamos tanto, y al final todo lo que se necesita es un padre rico que consiga las respuestas." "Estoy tan celosa. Ojalá tuviera un buen padre para sacar buenas notas." "¡Humph! Ella no merece estar con nosotros." "Está bien qu

