La velada estuvo tan perfecta que fue irreal. Abby se sintió tan confusa y nerviosa que en ocasiones no supo cómo actuar. Jared pareció percatarse de su estado y cada vez que podía la miraba con melancolía y se aproximaba a ella buscando su contacto, pero la mujer se alejaba. No quería aferrarse a él más de lo que ya lo estaba, además, seguía dolida por su desaparición de tantos días. —¡Ja! Mira lo que conseguí mientras guardaba los álbumes de béisbol —comunicó Mathew regresando sonriente a la sala. Abby perdió los colores del rostro al ver que su hermano llevaba en las manos los álbumes de fotografías. —¡¿Qué piensas hacer, Mathew Joseph Hooper?! —expuso ella con amenaza, pero eso lo que hizo fue aumentar la sonrisa del hombre. —Quiero mostrarle a Jared que era muy fanático de los P

