Jared se comunicó con Donovan Price para contarle lo que Abby había encontrado entre las cajas guardadas tras la barra. Era necesario que él manejara aquella información. —¡¿Por qué no me dijiste nada?! —preguntó el hombre con reproche a través del móvil. Jared lo había puesto en alta voz para que pudiese hablar con ambos. —¡Porque no te conocía! —justificó ella irritada. —Cuando me fui del bar, vi que el dueño se había reunido en el depósito con los bármanes, ellos decían que estaba enfadado. Ese hombre no descansará hasta descubrir quién abrió esa caja, porque el que lo hizo, sabe lo que está haciendo y eso no le conviene. Abby se tapó el rostro con pesar. —¿Qué recomiendas? —exigió Jared, y estiró una mano por sobre la mesa para acariciarle un brazo y calmarla. —Que siga haciéndos

