Luego de pasar el resto de la noche con Jared y de una larga y apasionada despedida, Abby fue a trabajar ese día al servicio de emergencias sin que la inquietud se apartara de su corazón. Tenía miedo de lo que pudiese suceder en un futuro. Ella sabía que Jared era capaz de cualquier cosa con tal de apartar a Nacho de su lado, pero no podía subestimar al mexicano. Por algo ese hombre llevaba años esquivando la persecución de las fuerzas policiales más poderosas del mundo para hacer lo que se le viniera en gana. Intentó enfocarse en sus deberes para no desconcentrarse y cometer errores en su trabajo. Holden la vigilaba como un halcón. Sin embargo, cerca del mediodía, Tessa les informó de una llamada que ya se estaba volviendo habitual. —De nuevo se comunicaron los niños, Holden. Ya no sé

