Abby respiró hondo antes de comenzar a hablar. El tema de su exnovio no era lo que había planeado para esa noche. —Doug y yo ya terminamos, y no hay segundas oportunidades entre nosotros. —¿Doug? —consultó Jared con expresión de burla. —Sí, así se llama. —Suena como si te atragantaras con algo. Ella miró con odio su sonrisa divertida. —Deja de burlarte. Sus padres o sus abuelos eran franceses, quizás su nombre proviene de allí. —¿Conoces a sus padres? —No, ellos no viven aquí, sino en Filadelfia. Él se mudó a esta ciudad por trabajo. —¿Trabajo? —Sí, así me dijo. —¿Y en qué trabaja? Abby se lo pensó unos segundos. —Es negociante, creo. Su padre tiene una bodega de vinos y de otros licores y él los ofrece en esta ciudad. Hace negocios con dueños de hoteles, discotecas y grandes

