Por culpa del tráfico, Jared la dejó a una cuadra de distancia del bar. Él necesitaba acudir al hotel donde se hospedaba, por eso necesitaba seguir su viaje. Ella llegó apresurada al negocio para alistarse para su noche de trabajo, aunque no pudo entrar. Doug la esperaba afuera y al verla, la llevó casi arrastras hacia un costado desolado. —¡¿Qué haces?! —preguntó ella molesta al liberarse de su agarre. —¿Con quién irás a la boda de tu prima? —¿Qué te importa? Quiso regresar, pero Doug la retuvo. —Melani está llamando a varios de nuestros amigos preguntando quién es ese nuevo amigo con el que andas y llevarás a la boda. Hasta le dijiste que tú y yo terminamos. —¿Y no es así? —¡Maldición, Abby! Ya te he explicado que solo nos estamos dando un tiempo. Nunca te dejé. Ella negó con la

