Llegaron al departamento y lo primero que hizo Jared fue ir al baño. Eso le dio tiempo a Abby de ordenar un poco la casa, que estaba algo desastrosa. —A ver, eres enfermera, debes tener un kit de primeros auxilios en casa —mencionó él en voz baja mientras revisaba los estantes del baño, hasta que halló lo que buscaba: gasas y alcohol destilado para limpiar su herida y cambiar el vendaje. Al ser un soldado acostumbrado a ser lastimado en las batallas sabía curarse a sí mismo, pero además, era capaz de percibir cuando una herida no marchaba bien. —Maldición, tendré que comprar antibióticos. Esto no tiene buena cara —se dijo al evaluarla. Rebuscó entre las cosas de Abby esperando hallar calmantes u otro tipo de medicina, pero de eso no encontró nada. Gruñó molesto, aunque, apenas terminó

