Digamos que dormí bien, obviamente fue todo un reto para mí después del episodio de anoche, de la ventana rota y el idiota escapándose. Como todos los años, me decido por no ir al colegio, es el día de mi cumpleaños y no quiero desperdiciarlo en estudiar. quiero hacer otra cosa. Por ser el último día de la semana no me preocupo. Me levanto aún con los ojos un poco cerrados y camino directo a la cocina. En el reloj de la pared puedo ver que son las seis de la mañana y me maldigo internamente por despertarme a esta hora, un día libre. Saco leche de la heladera y cereales de la alacena y ese es todo mi desayuno, no soy fan de la cocina para mi, si fuese para alguien más lo haría pero no. Sigo al pie de la letra lo que mi abuela decía cuando no queríamos comer algo. "Comida es comida, y t

